Con 46 votos a favor, el Senado aprobó la ley de leyes en una sesión marcada por la presencia de Martín y «Lule» Menem supervisando el poroteo; los senadores Florencia López y Fernando Rejal rechazaron el proyecto denunciando la paralización de la obra pública y proyecciones económicas «falaces».
El gobierno de Javier Milei cerró el año legislativo con una victoria clave en el Senado. Con 46 votos afirmativos, 25 negativos y una abstención, la Cámara Alta aprobó en general el Presupuesto 2026, otorgándole a la Casa Rosada la herramienta de gestión que le fue esquiva durante el período anterior. Sin embargo, la jornada expuso como nunca la grieta política de La Rioja: mientras los alfiles del oficialismo celebraban el triunfo desde los palcos, los representantes provinciales del peronismo lanzaban feroces críticas por el impacto del ajuste en el interior.
La sesión tuvo una postal política de alto voltaje: la presencia física del «clan Menem» en el recinto. Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, y Eduardo «Lule» Menem, subsecretario de Gestión Institucional, desembarcaron en el Senado para blindar los votos. Acompañados por Diego Santilli, siguieron el minuto a minuto del debate, un gesto que reforzó la atención del entorno presidencial sobre el Congreso y anticipó el festejo de fin de año del oficialismo.
El rechazo riojano: «Presupuesto falso» y obras paradas
En la vereda opuesta a la celebración libertaria, los senadores riojanos de Unión por la Patria fundamentaron su voto negativo con duros cuestionamientos a la consistencia técnica del proyecto y al olvido de la infraestructura federal.
Florencia López fue la encargada de atacar las variables macroeconómicas dibujadas por el equipo de Luis Caputo. «Este Presupuesto es falso, se proyecta una inflación de 10,1% anual», disparó la legisladora, para luego desmenuzar la pauta cambiaria: «La cotización del dólar en diciembre del 2026 va a ser de 1423 pesos, una total falacia».
López advirtió que los números oficiales chocan con la realidad de la calle, subrayando que «todos sabemos que hay una recesión y el consumo interno está cayendo», lo que convierte a la ley aprobada en un dibujo de difícil cumplimiento.
Por su parte, el senador Fernando Rejal puso el foco en el desfinanciamiento de la infraestructura, un tema sensible para la administración de Ricardo Quintela. «En este Presupuesto se ha dejado de lado todo tipo de obra pública, incluso obras que tenían más de un 90% de ejecución que son fundamentales para el desarrollo de nuestros pueblos», lamentó Rejal.
Su reclamo apuntó a la decisión del Ejecutivo de mantener el «grifo cerrado» para los proyectos provinciales, consolidando un esquema que, según el legislador, condena al atraso a las economías regionales.
Con la ley aprobada, el Gobierno se anota un triunfo político vital, monitoreado de cerca por sus espadas riojanas, mientras la oposición provincial se prepara para un 2026 donde la disputa por los recursos será la madre de todas las batallas.





