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Tinkunaco bajo fuego: La Rioja celebra su rito de paz en medio de una «guerra total» con la Casa Rosada y amenazas de «destrozar» a los Menem

Este miércoles a las 12, la ceremonia del «encuentro» expondrá la fractura total con la Nación tras el recorte de fondos en el Presupuesto 2026; mientras Luna Corzo advierte sobre un «daño enorme», el ministro Ernesto Pérez lanzó amenazas personales contra el titular de Diputados y la senadora López denunció «compra de votos».

Este miércoles 31 de diciembre, a las 12 en punto, la Plaza 25 de Mayo será escenario de una paradoja política de alto voltaje. Mientras el gobernador Ricardo Quintela encabece el tradicional Tinkunaco —la ceremonia que celebra el encuentro y la paz entre los riojanos—, su administración atraviesa el momento de mayor beligerancia institucional de la última década. La reciente sanción del Presupuesto Nacional 2026, que dejó a la provincia sin los fondos extracoparticipables, desató una cacería de culpables que dinamitó los puentes con la Casa Rosada y con el referente libertario local, Martín Menem.

Lo que la liturgia presenta como un momento de reconciliación ante el Niño Alcalde, la política lo ha transformado en un campo de batalla retórico. El oficialismo provincial llega a la cita con la «caja» recortada en un 40% y con un discurso unificado: La Rioja es víctima de una discriminación ideológica planificada.

«Daño enorme» y provincias inviables

El encargado de ponerle cifras al desastre financiero fue el jefe de Gabinete, Juan Luna Corzo. En la antesala del fin de año, el funcionario advirtió que la exclusión de las partidas compensatorias no es un simple ajuste, sino una sentencia de inviabilidad. “Es un daño enorme a la provincia. Nos están condenando a ajustarnos el cinturón fuertemente”, sostuvo, confirmando que la gestión deberá sobrevivir solo con la coparticipación automática.

Luna Corzo fue más allá y describió la matriz de pensamiento que, a su juicio, impera en el gobierno de Javier Milei: “La gente que maneja la economía considera que hay provincias viables e inviables, y entre las inviables colocan a La Rioja”. Bajo este diagnóstico de «asfixia deliberada», descartó incluso la emisión de nuevos bonos: “No estamos analizando reinstalar los Bocade (Chachos), no son una solución mágica”, admitió, reconociendo la falta de respaldo financiero.

Fuego cruzado: «Voto a voto» y «Resentimiento»

La tensión escaló desde lo administrativo a lo personal y legislativo. La senadora nacional Florencia López regresó de Buenos Aires con durísimas acusaciones sobre cómo se gestó la aprobación del Presupuesto que perjudicó a su distrito. “Este gobierno exige, humilla y paga votos”, disparó la legisladora, calificando la negociación parlamentaria como “lo más inmundo de la política” y asegurando que la discriminación actual supera a la vivida durante el macrismo.

Pero el punto de quiebre en la convivencia política local lo marcó el ministro de Producción, Ernesto «Harry» Pérez, quien cruzó todos los límites al atacar directamente al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. A través de sus redes sociales, Pérez le auguró un final político marcado por la soledad: “Terminarás tu senda como Papá Eduardo o como hermano Adrián, solos y resentidos”.

El funcionario quintelista acusó a Menem de «ahogar financieramente» al gobernador y lanzó una amenaza electoral directa: “Vamos a destrozarte electoralmente, continuá este camino, nadie va a acompañarte”.

La defensa libertaria y la «goma de auxilio»

Del otro lado del ring, el sector de Martín Menem y La Libertad Avanza mantiene su postura: la crisis riojana es producto del despilfarro de la «casta» y no de la falta de envíos nacionales. Desde el entorno de la mesa chica nacional, el mensaje que baja es pragmático y condicional: si La Rioja quiere recursos, deberá mejorar su «calidad institucional», lo que se traduce en la exigencia innegociable de implementar la Boleta Única de Papel y someterse a auditorías, condiciones que el peronismo local resiste.

En el medio de este tiroteo, el flamante secretario de la Gobernación, Ricardo Herrera, intenta reordenar la gestión interna para un 2026 de escasez. La Casa de las Tejas definió su rol con una metáfora que ilustra la precariedad del momento: “La Secretaría es como la goma de auxilio de muchas áreas de gobierno”. El funcionario advirtió que la situación es “altamente preocupante para el normal desenvolvimiento de la administración” y que su tarea será «articular» en un escenario donde «se ha ignorado a la provincia».

Así, entre amenazas de «destrozo electoral», denuncias de «humillación» y un ajuste que ya se siente en la calle, el Tinkunaco de este miércoles al mediodía será una puesta en escena de la paz en una provincia que, políticamente, está en pie de guerra.

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