Alejandra Oviedo, secretaria de Gestión Política, cruzó al Gobierno nacional por el recorte de fondos; calificó el ahogo financiero como un «abandono vergonzoso» y aseguró que el expresidente jamás hubiera avalado el sufrimiento actual de la gente.
La batalla cultural y política entre el gobierno de La Rioja y la administración de Javier Milei sumó un nuevo capítulo, esta vez con el peronismo provincial disputando el legado histórico de su máximo referente. Alejandra Beatriz Oviedo, exdiputada nacional y actual secretaria de Gestión Política del gabinete de Ricardo Quintela, rompió el silencio con una dura acusación contra la Nación: definió la retención de partidas presupuestarias como una maniobra de disciplinamiento y apeló a la figura de Carlos Menem para deslegitimar el accionar de los libertarios.
En medio de la escalada de declaraciones cruzadas por la falta de recursos, Oviedo rechazó los argumentos fiscales de la Casa Rosada y apuntó al corazón de la relación institucional. «Si hubo un acuerdo fue entre Nación y Provincia, con obligaciones recíprocas», planteó la funcionaria, para luego lanzar su definición más contundente: «Es perverso justificar la asfixia con forma de extorsión política».
La disputa por el «Menemismo»
El punto más álgido del descargo de Oviedo no fue técnico, sino simbólico. Ante el intento de La Libertad Avanza —encabezada en la provincia por Martín Menem— de apropiarse de la herencia política de la década del 90, la funcionaria quintelista trazó una línea divisoria moral.
«Carlos Menem nunca hubiera avalado un abandono vergonzoso que genere dolor en la gente», sentenció Oviedo. La frase busca golpear en la línea de flotación del discurso oficialista nacional, sugiriendo que el actual modelo económico traiciona la sensibilidad social que, según su visión, caracterizó al expresidente riojano.
Resistencia federal y raíces
La secretaria de Gestión Política ratificó la postura de intransigencia que mantiene la provincia frente al recorte de la coparticipación y los fondos extracoparticipables. Con un tono de barricada, advirtió: «No renunciamos ni renunciaremos jamás a lo que nos corresponde».
Oviedo enmarcó el conflicto en una defensa irrestricta del sistema federal, al que considera bajo amenaza por las decisiones discrecionales del poder central. «No se puede matar por capricho el federalismo», disparó, y agregó una defensa de la identidad local frente a las críticas externas: «No escupimos para arriba. Somos riojanos, y todos tarde o temprano regresamos a nuestras raíces».
La intervención de Oviedo deja en claro que el gobierno de La Rioja no solo peleará por los números del presupuesto 2026, sino también por el relato histórico, negándose a ceder la figura de Menem a las fuerzas del «cielo» sin dar batalla.





