La vicegobernadora de La Rioja abrió un nuevo frente de conflicto con la Casa Rosada por el recorte en Salud. Calificó la medida como un ataque directo a una ley conquistada tras años de lucha y lamentó que el Gobierno deje a profesionales sin trabajo y a familias sin cobertura «sin dar explicaciones».
El enfrentamiento entre el gobierno de La Rioja y la administración nacional sumó un capítulo de extrema sensibilidad social. La vicegobernadora Teresita Madera denunció el cierre del financiamiento para tratamientos vitales y acusó al Ejecutivo de Javier Milei de ejecutar una «decisión que pone la vida de miles de niños en riesgo».
La funcionaria apuntó contra lo que definió como el «desmantelamiento del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas», una herramienta clave financiada por el Gobierno Nacional que permitía la detección y operación de menores con problemas cardíacos en todo el país. Para la dirigente riojana, la medida no responde a una lógica de eficiencia, sino que «golpea a quienes luchan todos los días por la vida de sus niñas y niños».
Defensa de la Ley y crítica al «silencio» oficial
Madera recordó que el marco normativo que sostiene este programa no fue una concesión graciosa, sino que «la ley que garantiza la atención fue conquistada con años de lucha» por parte de organizaciones civiles y familias afectadas.
En su descargo, la vicegobernadora criticó la metodología del recorte, señalando la falta de interlocutores y la frialdad administrativa de la decisión. «Hoy, sin explicaciones y como si nada, aplican un brutal ajuste que pone en riesgo la vida», sentenció, elevando el tono de la disputa política al terreno de los derechos humanos básicos.
Impacto laboral
Además de la cuestión sanitaria, Madera advirtió sobre las consecuencias económicas de la medida en el sector profesional. Subrayó que el cierre del programa afecta también «a las y los trabajadores que se quedan sin su fuente laboral», sumando más tensión al delicado escenario de empleo que atraviesa la provincia y el país.
La denuncia de la vicegobernadora se inscribe en la estrategia del oficialismo provincial de visibilizar el impacto real del ajuste nacional («la motosierra») sobre la población más vulnerable, intentando contrastar la política de déficit cero de la Nación con el «Estado presente» que pregona el quintelismo.





