El presidente de la Cámara de Diputados y el jefe de Estado enviaron un fuerte mensaje político sobre la corresponsabilidad de los distritos. En sintonía con el discurso oficialista, el dirigente riojano instó a la ciudadanía a exigir respuestas a las gestiones locales, mientras que el Presidente ratificó que el ajuste en las provincias es «innegociable».
En una nueva escalada de tensión entre la Casa Rosada y las administraciones del interior, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, lanzó una contundente advertencia sobre los límites del esfuerzo fiscal del Gobierno nacional. El referente riojano de La Libertad Avanza (LLA) buscó redireccionar el foco de las demandas sociales hacia los mandatarios provinciales e intendentes.
«Lo que se hace desde Nación solo no alcanza. Golpeen la puerta de los intendentes y de los gobernadores», sentenció Menem. El mensaje refuerza la narrativa de que el equilibrio fiscal nacional debe ser acompañado por un ajuste equivalente en las arcas provinciales, especialmente en distritos como La Rioja.
El respaldo de Javier Milei: «No hay plata para los privilegios»
Menem acompañó sus dichos con un mensaje del presidente Javier Milei, quien en la misma línea ratificó el rumbo económico y la necesidad de que el ajuste sea federal. El mandatario nacional fue categórico al señalar que el Estado Nacional ha cumplido su parte del compromiso de déficit cero y que ahora la pelota está en el campo de las gobernaciones.
«Estamos haciendo un esfuerzo monumental para sanear las cuentas. Si las provincias no ajustan sus gastos superfluos, el problema es de los gobernadores que prefieren mantener sus privilegios antes que a la gente», expresó el Presidente en el contenido difundido por Menem. Milei insistió en que «es responsabilidad de cada distrito gestionar sus recursos con transparencia» y dejó en claro que no habrá transferencias discrecionales para «financiar el despilfarro político».
Impacto en La Rioja y la estrategia territorial
Para el titular de la Cámara Baja, la llegada del Estado a cada rincón del país no puede depender exclusivamente de Buenos Aires. Menem enfatizó que es una «responsabilidad» compartida, pero subrayó que los ciudadanos deben auditar las decisiones locales.
Este reclamo se produce en un momento de máxima fricción por los fondos coparticipables y los subsidios. Al difundir este mensaje, el dirigente riojano busca que el electorado local identifique a la gestión provincial como la responsable directa de la ejecución de servicios y asistencia en el territorio, deslindando la responsabilidad de la Nación en caso de falta de prestaciones.
Con este posicionamiento, el binomio Menem-Milei marca la cancha de cara al inicio de febrero, dejando claro que la estrategia política seguirá siendo la de exigir transparencia y eficiencia a los gobernadores, bajo la premisa de que «el esfuerzo debe ser de todos».





