El titular de la Cámara de Diputados de la Nación lanzó una fuerte ofensiva contra el esquema de votación actual. Asegura que el Distrito Único es la clave para que la Legislatura refleje la voluntad real de los riojanos. «Trabajamos por un proyecto provincial para el 2027», afirmó tras un fin de semana de rosca política.
El escenario político de La Rioja sumó tensión este fin de semana largo con el desembarco de Martín Menem. El referente máximo de La Libertad Avanza (LLA) en la provincia no se limitó a una visita de cortesía: encabezó una cumbre con los principales cuadros libertarios locales con un objetivo disruptivo: cambiar las reglas de juego electoral.
Menem planteó que la batalla por el 2027 ya comenzó y que el primer paso es desarticular el sistema que hoy rige la conformación de la Legislatura provincial. La bandera principal de esta cruzada es la implementación del Distrito Único.
El fin de los «feudos» departamentales
Para el presidente de la Cámara de Diputados, el sistema actual de representación por departamentos desvirtúa la voluntad popular. Según su visión, el esquema actual permite que el oficialismo mantenga mayorías automáticas mediante el control de departamentos con escaso padrón, licuando el peso de los votos de los grandes centros urbanos.
«Vamos a levantar las banderas para que las elecciones se hagan por el sistema de distrito único. Es la única forma de que se vea reflejado el voto real de la gente en la Legislatura provincial», sentenció Menem ante su tropa.
Con esta propuesta, el libertario busca que toda la provincia sea un solo distrito electoral. De este modo, el peso de los votos de la Capital y Chilecito —donde LLA pisa fuerte— tendría un impacto directo en la cantidad de bancas, eliminando lo que consideran una «sobre-representación» de las estructuras territoriales del PJ en el interior profundo.
Boleta Única y RIGI: las otras piezas del tablero
La reforma que impulsa Menem no se agota en la geografía electoral. El legislador insistió en que La Rioja debe adoptar la Boleta Única de Papel, terminando con el «negocio de las boletas» y el acarreo de votos que, según denuncia, caracteriza al modelo riojano actual.
Además del plano electoral, Menem marcó la cancha en lo económico:
- Adhesión al RIGI: Exigió que la provincia deje de darle la espalda al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. «Es una herramienta vital que el Gobierno provincial está bloqueando por cuestiones ideológicas», señalaron desde su entorno.
- Proyecto 2027: Instó a los referentes a consolidar una alternativa de gobierno para suceder a Ricardo Quintela, basándose en la transparencia y la apertura económica.
El mensaje al oficialismo
La jugada de Menem busca acorralar al Gobierno provincial en el debate legislativo. Al plantear el Distrito Único, pone sobre la mesa una discusión que incomoda al esquema tradicional de poder riojano, que históricamente ha utilizado la división departamental como un seguro de gobernabilidad.
Con el respaldo de la Casa Rosada y el manejo de la caja política nacional, Martín Menem dejó claro que su proyecto para La Rioja no es testimonial. La Libertad Avanza ya camina la provincia con una consigna clara: cambiar el sistema para poder ganar.





