Altos funcionarios provinciales, como el secretario general de la Gobernación, Ricardo Herrera, y el ministro de Seguridad, Miguel Zárate, tildaron de «violento» y de «show mediático» el mensaje del presidente ante el Congreso. Mientras tanto, la provincia se enfrenta a una situación económica crítica: pérdida masiva de empleos, parálisis total de la obra pública y un fuerte ajuste estatal para poder garantizar el pago de sueldos.
El gobierno de la provincia de La Rioja manifestó su firme repudio al reciente discurso de apertura de sesiones del presidente Javier Milei, acusándolo de exacerbar la violencia institucional y de estar desconectado de la cruda realidad económica que golpea a los ciudadanos y a las arcas provinciales.
En una serie de declaraciones recientes, las autoridades locales expusieron el grave impacto del ajuste nacional en La Rioja:
- Preocupación por la violencia institucional: El secretario general de la Gobernación, Ricardo Herrera, expresó su preocupación por las formas del presidente, señalando que «la degradación de las instituciones en la boca del presidente de la nación la verdad que atenta contra el sistema democrático». Según Herrera, estas actitudes no justifican la falta de respuestas ante la pérdida del poder adquisitivo y el vaciamiento de la heladera de los trabajadores.
- Parálisis de la obra pública y desempleo: Herrera detalló que la crisis en el sector de la construcción riojana es «terminal». A causa del freno total de los fondos nacionales, advirtió que cerca del 80% de los trabajadores del sector han perdido su empleo desde 2023. Ante esto, remarcó que la provincia busca permanentemente el diálogo institucional para reactivar al menos indirectamente los fondos caídos y así dinamizar la economía local.
- Un discurso «disociado de la realidad»: Por su parte, el ministro de Seguridad provincial, Miguel Zárate, fue tajante al calificar la exposición de Milei en el Congreso. Afirmó que «lo que yo he visto particularmente es un presidente disociado de la realidad», considerando el acto más como un show mediático cargado de datos imprecisos que una apertura de sesiones seria.
- Asfixia financiera y ajuste provincial: En cuanto a la economía interna, Zárate pintó un panorama dramático para La Rioja. Explicó que la provincia subsiste gracias a los recursos coparticipables, y advirtió que con los recientes aumentos, «vamos a estar ejecutando más del 90% de los recursos que ingresan a la provincia por coparticipación para pagar sueldos».
- Achicamiento del Estado riojano: Para hacer frente a esta asfixia, Zárate adelantó que el gobernador Ricardo Quintela impulsará un proyecto para achicar la estructura del Estado provincial. Esto incluirá la eliminación de algunos ministerios, coordinaciones y direcciones para reducir gastos operativos, aunque áreas esenciales como Seguridad, Salud y Educación mantendrán su estructura principal intacta.
Ambas entrevistas dejan en evidencia la máxima tensión entre la administración de Quintela y la Casa Rosada, marcando una postura de resistencia frente a las políticas de recorte que ya muestran fuertes consecuencias sociales y laborales en la provincia.





