El gobernador de La Rioja criticó la «crueldad» del gobierno nacional, exigió un plan de lucha a la CGT, aclaró los motivos de su reunión con la vicepresidenta Victoria Villarruel y se anotó entre los posibles candidatos para liderar la reorganización del peronismo.
El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, brindó una entrevista en la que se posicionó como uno de los principales opositores a la gestión de Javier Milei. Durante el diálogo, el mandatario riojano no esquivó ninguna polémica y abordó la crisis social, la interna del peronismo y su relación con el gobierno nacional.
Duras críticas a Javier Milei y su política exterior
Quintela dejó en claro que se siente cómodo planteando una «posición antagónica» a la del presidente. Cuestionó duramente el rumbo económico y social del gobierno, acusando a Milei de gobernar con «crueldad» y de exigir sacrificios a la población en lugar de convocar al esfuerzo productivo. Además, fustigó la política exterior del mandatario, tildándola de «sumisa» y «rastrera» ante los poderosos, haciendo especial énfasis en su actitud frente al presidente de los Estados Unidos, algo que consideró una vergüenza para los argentinos].
Mensaje a los gobernadores peronistas y la Ley de Glaciares
El riojano se refirió a las diferencias que mantiene con otros gobernadores peronistas del Norte que han acompañado iniciativas oficialistas. Confesó que le generó «tristeza y bronca» ver a legisladores de provincias vecinas votando a favor de reformas impulsadas por el oficialismo que afectan a los sectores vulnerables.
Sobre este punto, reveló que dialogó con dos colegas de la región (en clara alusión a Osvaldo Jaldo de Tucumán y Raúl Jalil de Catamarca) a quienes les exigió una definición política: «Si quieren ser libertarios, pues defínanse, porque nosotros necesitamos reorganizar el peronismo en sus provincias». También marcó su postura frente a la Ley de Glaciares, asegurando que el cuidado de las reservas de agua dulce debe ser el límite para el desarrollo minero.
Advertencia de estallido social y pedido a la CGT
Frente a un escenario que describió como de «estado depresivo» para la sociedad, Quintela advirtió que si el gobierno no modifica sus políticas, el país se encamina hacia un problema gravísimo. En ese sentido, alertó sobre la posibilidad de un «estallido social incontrolable».
Para canalizar este descontento, el gobernador insistió en que la Confederación General del Trabajo (CGT) debe encabezar la resistencia. Reveló haberle propuesto a la central obrera un plan de lucha progresivo con paros de 24, 48, 72 y 96 horas, hasta llegar a una medida de fuerza por tiempo indeterminado si no hay cambios en el rumbo económico.
El encuentro con Victoria Villarruel y la acusación de «golpista»
Consultado sobre su reciente encuentro en La Rioja con la vicepresidenta Victoria Villarruel —reunión que le valió que Javier Milei lo tildara de «golpista»—, Quintela le restó dramatismo. Aclaró que se trató de un encuentro estrictamente institucional y protocolar en la Casa de Gobierno provincial. Detalló que compartieron un café y que aprovechó la ocasión para exponerle «las dificultades y problemas generados exclusivamente por la política aplicada por el gobierno nacional y el desfinanciamiento de las provincias». Negó rotundamente cualquier otro tipo de conversación política o conspirativa.
El futuro del peronismo y candidaturas
Finalmente, el gobernador riojano se refirió a la necesidad de «despertar al gigante dormido» que es el peronismo mediante un proceso interno amplio que incluya a trabajadores, movimientos sociales y sectores independientes. De cara al futuro, y al ser consultado sobre posibles candidatos a presidente para rearmar el espacio, Quintela mencionó a colegas como Gerardo Zamora y Sergio Ziliotto, y no descartó ser parte de esa oferta electoral para ofrecer una alternativa al conjunto del pueblo argentino.





