La presidenta del Colegio de Bioquímicos provincial, Liliana Parco Parisi, advirtió sobre la situación «caótica» del sector. Denuncian deudas desde el mes de noviembre y advierten sobre el impacto de los insumos dolarizados en los análisis de mayor complejidad, incluyendo los tests para detectar el dengue.
El sistema de salud enfrenta un nuevo frente de conflicto. Debido a las severas demoras en los pagos por parte de las obras sociales, los laboratorios de análisis clínicos en la provincia de La Rioja comenzaron a cobrar copagos a los pacientes para poder hacer frente a sus costos operativos. La situación, descrita como «muy caótica», pone en evidencia la crisis que atraviesa el sector bioquímico ante la inflación, los retrasos arancelarios y el encarecimiento de insumos importados.
En diálogo con el programa Despierta Provincia, la doctora Liliana Parco Parisi, presidenta del Colegio de Bioquímicos de La Rioja, brindó detalles sobre la asfixiante situación financiera que atraviesan. «Hace apenas una semana hemos cobrado noviembre de APOS. La mayoría de las obras sociales están en la misma situación, y otras más todavía», señaló la profesional. A modo de ejemplo, mencionó que la obra social de las fuerzas armadas se encuentra «en desfalco a nivel nacional», mientras que las empresas de medicina prepaga presentan un panorama apenas un poco mejor, habiendo abonado recientemente el mes de diciembre.
Frente a este escenario, los laboratorios tomaron la decisión de no interrumpir la atención a los afiliados, pero sí de implementar un cobro adicional de emergencia. «No estamos cortando, estamos cobrando un copago como para hacer frente a todos los gastos hasta que la obra social pague», explicó Parco Parisi.
Los montos de estos copagos varían según el tipo de análisis requerido por el paciente. Para los estudios de rutina más sencillos, el valor adicional oscila entre los $5.000 y $8.000. Sin embargo, para las prácticas de mayor complejidad, la cifra ronda los $20.000.
El peso de los insumos dolarizados
El corazón del problema radica en la estructura de costos de los laboratorios. Según detalló la titular de la entidad, el 70% del trabajo depende de insumos, a lo que se suman el pago de sueldos, aguinaldos, impuestos y gastos fijos de mantenimiento de los locales comerciales.
La procedencia de los reactivos agrava el panorama: mientras que los utilizados para análisis de rutina (como colesterol, triglicéridos o glucosa) son de fabricación nacional, los necesarios para estudios de alta complejidad deben ser importados de países como Francia, Italia o Estados Unidos, y sus precios están atados al valor del dólar.
Esta dependencia de las importaciones genera una especial preocupación ante la llegada de enfermedades vectoriales a la región. «Para un dengue o un chikungunya (…) son kits que no se fabrican en el país, los tenés que importar», alertó la doctora
Finalmente, Tarco Talisis pidió empatía a la población. Explicó que, además de los atrasos y los bajos valores que abonan las obras sociales, muchas veces las coberturas médicas tienen un vademécum muy acotado que directamente no incluye ciertos análisis médicos. «Le pido a la gente que entienda la situación (…) No es mala voluntad del laboratorio», concluyó.





