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Estafa masiva en La Rioja: prometían sueldos de $2 millones para trabajar en la seguridad del Cosquín Rock y engañaron a cientos de jóvenes

Una banda integrada por al menos cuatro personas cobró sumas de hasta $350.000 a más de 400 víctimas bajo la falsa promesa de asegurarles traslados, alojamiento y un puesto laboral en el reconocido festival cordobés. Ya hay detenidos y la querella buscará la imputación por asociación ilícita.

La ilusión de conseguir un empleo temporal bien remunerado se transformó en una pesadilla económica y emocional para cientos de jóvenes y adultos en la provincia de La Rioja. Lo que parecía ser una oportunidad inmejorable para trabajar en el área de seguridad del mítico festival Cosquín Rock, en Córdoba, terminó destapando una estafa a gran escala que hoy resuena a nivel nacional y acumula cientos de denuncias en la Justicia.

Según los datos de la investigación, una banda conformada por al menos cuatro personas ideó un esquema fraudulento que captó a entre 150 y 400 damnificados. Aprovechándose del duro contexto de necesidad económica, los acusados prometían sueldos exorbitantes de hasta 2 millones de pesos, los cuales supuestamente incluían alojamiento y el almuerzo cubierto durante la prestación del servicio.

El modus operandi de la banda

La captación de las víctimas no fue improvisada; comenzó a gestarse en octubre de 2025. Los principales apuntados por la Justicia son cuatro hombres, entre los que se identificaron los apellidos Coronel, Díaz y Jeremías. Estos sujetos realizaban reuniones virtuales por plataformas para brindar una apariencia de legalidad, organización y profesionalismo a la propuesta laboral.

Para convencer a sus víctimas, los estafadores utilizaban un discurso verosímil y se amparaban en experiencias reales, argumentando tener contactos directos y haber provisto personal de seguridad para otros eventos masivos de renombre, como la Copa Argentina. Una vez ganada la confianza de los interesados, les exigían transferencias bancarias inmediatas.

La excusa para pedir el dinero variaba: a algunos se les decía que era para cubrir los costos de los uniformes de seguridad, exigiéndoles el depósito de $90.000. Sin embargo, a otro grupo más reducido se le hizo creer que ingresaban a una especie de mutual, por lo que se les llegó a solicitar la suma de $350.000. La desesperación por asegurar la codiciada vacante laboral llevó a muchas de las víctimas a endeudarse, pedir préstamos personales e incluso vender sus motocicletas.

El estallido de la mentira y la situación judicial

El engaño se sostuvo hasta principios de 2026. Apenas unos días antes de la fecha pautada para organizar los viajes a Córdoba, los reclutadores les comunicaron a los inscritos que no viajarían porque las empresas que los habían contratado supuestamente habían cancelado el servicio de seguridad. Ante las sospechas y la falta de respuestas claras, los damnificados lograron contactarse directamente con la productora del Cosquín Rock, quienes desconocieron por completo a estos intermediarios y negaron rotundamente cualquier tipo de vínculo comercial o contratación.

Actualmente, el escándalo avanza en el Juzgado de Instrucción Número Uno de La Rioja a través de tres expedientes distintos. El abogado querellante, el Dr. Fernando Brizuela, quien ya asumió la representación de casi 30 de los estafados, confirmó el estado de la causa: la Justicia ya le tomó declaración indagatoria a Díaz y a Jeremías, mientras que el presunto cabecilla, de apellido Coronel, fue detenido en la provincia de Córdoba y trasladado a La Rioja para comparecer.

La situación procesal de los imputados es sumamente delicada. Si bien inicialmente enfrentan cargos por el delito de estafa, el volumen del engaño agrava el escenario. Al tratarse de cientos de denuncias individuales, los delitos se juzgarían en un concurso real, lo que sumaría las penas máximas y mínimas, elevando drásticamente los años de una eventual condena en prisión.

A la par de esto, Brizuela adelantó que, con el avance de las pruebas testimoniales y las capturas de transferencias que obran en su poder, la querella exigirá que los implicados sean procesados por el grave delito de asociación ilícita La justificación radica en que existió una organización criminal premeditada, con división de roles y un objetivo claro: defraudar la buena fe pública de la sociedad riojana para alzarse con un botín millonario.

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