En una reveladora entrevista a bordo de un auto, el ex vicegobernador de La Rioja repasó su gestión en Obras Públicas, defendió el origen de su patrimonio, se despegó del kirchnerismo y analizó el panorama provincial de cara al 2027. «La época de Alberto Fernández fue una época perdida para La Rioja», sentenció.
El escenario no fue un despacho oficial ni un tradicional estudio de televisión, sino el asiento trasero de un auto transitando las calles de la capital provincial. En el ciclo de entrevistas «Historias de Uber Riojano», conducido por el periodista Esteban Gianello, el ex vicegobernador y ex ministro de Infraestructura de La Rioja, Néstor Gabriel Bosetti, protagonizó un mano a mano sin filtros.
A siete años de haber dejado la función pública y regresado de lleno a la actividad empresarial, Bosetti abordó los temas más espinosos de su paso por el poder, las sospechas sobre la obra pública y su visión sobre la crisis económica que atraviesa la provincia.
«Llegué a la política en mi Audi»: el origen de su patrimonio
Uno de los ejes centrales de la charla giró en torno a los mitos urbanos sobre su riqueza. Consultado sobre si la política lo hizo millonario, Bosetti fue tajante: «Yo cuando llegué en el 2009 a la Cámara de Diputados, llegué en mi Audi. Y no lo digo mal, lo digo porque ya llegué con una empresa armada, facturando».
El empresario, que hoy lidera una distribuidora con casi 40 años en el mercado y más de 120 empleados, desmintió categóricamente los rumores que le adjudican la propiedad de diversas franquicias en la provincia. «Ven un Bosetti y creen que soy yo. No soy dueño de la Shell, no soy dueño de la Toyota, no soy dueño de la YPF, no tengo empresas constructoras. Mi papá fue el fundador de la empresa constructora, pero yo no tengo nada que ver, es de mi hermano», aclaró, lamentando que la política se encargue de «instalar temas» para generar confusión.
Tras recordar el conflicto institucional que atravesó durante su mandato como vicegobernador, confesó: «Se me cruzó 20 veces renunciar. Y no lo hice porque yo a mis hijos les enseñé que nunca se abandona el barco en la mitad del río. Me quedé solamente con la conducción de la Cámara, no así con el manejo de los dineros». Sobre esa etapa, dejó una dura reflexión: «La política destruye. Por ahí la pasás bastante mal, no es como la gente cree».
La polémica de las ONG y el destino del Bono Verde
Durante su gestión como ministro de Infraestructura (2011-2015) bajo el gobierno de Luis Beder Herrera, se construyeron obras emblemáticas como el Superdomo, además de la entrega de más de 10.000 viviendas. Sin embargo, el mecanismo de utilización de ONG para la ejecución de fondos públicos ha sido blanco de constantes cuestionamientos.
Bosetti no esquivó el bulto y negó cualquier tipo de lavado de activos. «El origen de los fondos para las ONG es muy claro: era fondo provincial que iba a las ONG para determinadas obras. Las ONG están creadas por ley, no es una coartada. Servían para acortar muchos tiempos burocráticos y poder avanzar en cosas que requerían rapidez», explicó.
Además, marcó un fuerte contraste administrativo: «Las rendiciones de mi período fueron hechas en tiempo y en forma, cada tres meses íbamos presentando las cuentas, y están aprobadas. El Ministerio no es una persona que decide, funciona una estructura con equipo contable, jurídico y de certificación».
Respecto al controversial Bono Verde, Bosetti se despegó por completo y apuntó a la gestión de Sergio Casas. «El único que puede tomar una deuda para la provincia es el gobernador. El empréstito del Bono Verde lo autorizó la Cámara de Diputados y lo tomó Sergio Casas. Qué se hizo con la plata, no sé. Pero era más fácil echarle la culpa a alguien», disparó.
Duras críticas a Quintela y la decepción con los libertarios
Al analizar el presente de La Rioja bajo la administración de Ricardo Quintela, Bosetti no ocultó su preocupación por la parálisis económica. «Creo que podríamos estar mucho mejor de lo que estamos hoy. La época de Alberto Fernández fue una época perdida para La Rioja. Nosotros (en gestiones anteriores) íbamos a Buenos Aires a gestionar obras, no íbamos a gestionar plata», remarcó.
Para el ex vicegobernador, la falta de desarrollo del sector privado es alarmante: «Siento que las cosas están paradas, no se avanza, cada día cierra una fábrica. Me importa que el producto bruto interno esté activo. Un gobierno es el que cuida y desarrolla, y no veo que este gobierno sea así».
En el plano nacional, Bosetti reafirmó su identidad justicialista —«Soy peronista, por supuesto, pero no kirchnerista»— y habló sobre su relación con el titular de la Cámara de Diputados de la Nación, Martín Menem. Aunque mantienen diálogo, confesó su decepción con el rumbo de La Libertad Avanza: «Yo pensé que iban a trabajar de una forma más disruptiva en todo, y no lo veo así».
¿El regreso en 2027?
Lejos de anunciar un retiro definitivo del debate público, Bosetti dejó la puerta abierta para las próximas elecciones ejecutivas, aunque con matices. «Para el 2027 quiero estar involucrado en lo que es el pensamiento y el destino de mi provincia, no de un cargo», aseguró.
«Me encantaría poder debatir. Del debate o del disenso salen las mejores cosas. Hay un nivel de diálogo político muy chato, muy bajo. Si entre muchos pensamientos podemos debatir, vamos a hacer una Rioja grande», concluyó.





