El Comisario General René Molina detalló los recientes y exitosos allanamientos por droga en la capital y el interior riojano. Además, explicó el funcionamiento del Sistema Federal de Búsqueda de Personas, clave para la recuperación de niños desaparecidos, y lanzó un fuerte mensaje sobre la formación, los abusos de autoridad y la vocación de los efectivos policiales en la provincia.
La provincia de La Rioja se encuentra en el epicentro de una reestructuración estratégica en materia de seguridad, asumiendo un rol protagónico en el combate de delitos complejos que trascienden las fronteras provinciales, como el narcotráfico y la desaparición de menores. En diálogo con Fenix Multiplataforma, el Comisario General René Molina expuso la cruda realidad de estos flagelos y cómo la fuerza de seguridad local ha comenzado a implementar tácticas conjuntas con la Justicia Federal, Gendarmería Nacional y provincias vecinas para cortar los circuitos de la criminalidad.
Golpe al narcotráfico: controles en la Ruta 40, encomiendas y el rol de la división de canes
El avance del narco no es un problema ajeno a la provincia. Según Molina, las redes criminales evalúan constantemente la vulnerabilidad de los controles camineros, lo que los ha llevado a utilizar vías de enorme conectividad como la emblemática Ruta 40. Para hacer frente a esta situación, la Policía de La Rioja no solo articula acciones directas con Catamarca, Tucumán y Neuquén, sino que ha reforzado estratégicamente unidades en el interior provincial.
Un caso destacado es la flamante Unidad de Lucha contra el Narcotráfico en Chilecito, que recientemente fue dotada de canes adiestrados y personal especializado. Estos animales no solo rastrean estupefacientes, sino también personas y restos humanos. Este fortalecimiento ya está dando frutos:
- En el marco de una investigación originada por una denuncia anónima, se realizó un importante allanamiento sobre la avenida Primero de Marzo, en la capital riojana, que culminó con el secuestro de más de 111 dosis de cocaína, casi 300 gramos de marihuana y un detenido.
- Asimismo, los controles aleatorios se han extendido al rubro de la paquetería. Las divisiones caninas inspeccionan exhaustivamente terminales de ómnibus y empresas de encomiendas provinciales y nacionales para interceptar drogas enviadas bajo la modalidad de «entrega controlada».
El rescate de menores y el Sistema Federal de Búsqueda
Otro de los puntos más sensibles de la agenda de seguridad riojana es la rápida respuesta ante la desaparición o sustracción de menores. Molina destacó la vital importancia de los Consejos Federales de Seguridad, que permiten tejer convenios inmediatos con el resto del país.
Cuando un menor desaparece, la provincia activa de forma automática el Sistema Federal de Búsqueda (SIFEBU) y moviliza a la Dirección General de Lucha contra el Narcotráfico (que abarca el departamento de Trata de Personas), emitiendo alertas que bloquean puestos camineros y comisarías. Esta red nacional, sumada al sistema SIFCOP, permite el entrecruzamiento de datos en tiempo real, facilitando que La Rioja pueda detectar prófugos de otras provincias (como ocurrió recientemente con una pareja buscada por la Justicia de San Luis) o colaborar en el hallazgo de personas perdidas a miles de kilómetros de distancia.
Autocrítica, derechos civiles y la «vocación» de ser policía
Más allá de los operativos, la cúpula policial se refirió a un tema de intenso debate en la sociedad riojana: el accionar y los posibles abusos de poder por parte de los uniformados. Ante las críticas por comportamientos indebidos —como la reciente detención de un periodista local—, el Comisario General fue contundente respecto a las sanciones y la profesionalización de la tropa.
Molina aseguró que los agentes reciben una sólida formación en derechos civiles y penales durante sus tres años en el Instituto Superior de Seguridad, advirtiendo que «el policía que se ha salido de esos límites y que se ha excedido… será responsable de la situación» y deberá afrontar las consecuencias administrativas y legales correspondientes.
Finalmente, la autoridad policial reflexionó sobre la necesidad imperiosa de que el ingreso a la fuerza esté motivado por una verdadera vocación de servicio público y no meramente como una «salida laboral» rápida o una garantía jubilatoria. La meta, subrayó, es consolidar una «policía de proximidad» que brinde confianza, actúe ajustada a derecho y proteja de manera integral a toda la comunidad riojana.





