El ministro de Hacienda, Fabián Blanco, confirmó que la provincia judicializó el reclamo tras la falta de diálogo con Casa Rosada. En un contexto de estanflación y caída de recursos, el gobierno asegura que los salarios están garantizados, pero reconoce una situación “muy difícil”
La tensión financiera entre La Rioja y el Gobierno nacional alcanzó un nuevo punto crítico. La provincia reclama a la Nación una deuda que ya supera $1,4 billones por la interrupción de transferencias extracoparticipables, en un escenario económico marcado por recesión, inflación y caída de ingresos.
El ministro de Hacienda, Fabián Blanco, confirmó que el conflicto ya fue judicializado ante la falta de respuestas:
“Hemos agotado todas las instancias de diálogo con Nación”, aseguró.
Una deuda millonaria que escala en tribunales
Según detalló el funcionario, la deuda acumulada asciende a $1.456.000 millones, sin incluir actualizaciones recientes.
El reclamo se basa en la interrupción, desde octubre de 2023, de fondos que históricamente recibía la provincia y que hoy no llegan.
“Son recursos que le corresponden a La Rioja. Esperamos que la Justicia avance porque nos asiste el derecho”, sostuvo Blanco.
Estanflación y caída de recursos
El contexto económico agrava el cuadro.
Blanco definió la situación como un proceso de “estanflación”:
- recesión económica
- inflación persistente
Este combo impacta directamente en la coparticipación:
- cierre de pymes
- menor recaudación nacional
- caída del “goteo” diario a las provincias
El dato clave: 9 de cada 10 pesos van a salarios
La estructura financiera provincial muestra un nivel de rigidez extremo.
Actualmente:
- el 90% de los ingresos se destina al pago de salarios
- solo el 10% queda para funcionamiento del Estado
Esto limita:
- la inversión pública
- la obra pública
- la asistencia al sector privado

Sueldos garantizados, pero con fuerte presión
Pese al escenario crítico, el Gobierno provincial asegura que el pago de salarios está garantizado.
“La prioridad número uno es cumplir con los sueldos en tiempo y forma”, afirmó Blanco.
Sin embargo, reconoció que esto exige una administración “más que responsable” y obliga a postergar otros compromisos, como pagos a proveedores.
Ajuste interno y reestructuración del Estado
Frente a la falta de recursos, la provincia avanzó en medidas de ajuste interno:
- reducción de ministerios
- degradación de áreas a subsecretarías
- recorte de estructuras administrativas
El objetivo es liberar recursos para sostener el gasto salarial.
Denuncias de presión política
En paralelo, desde el Gobierno riojano denuncian condicionamientos por parte de la Nación para destrabar fondos.
El secretario de la Gobernación, Ricardo Herrera, aseguró que:
- se exige avanzar con la Boleta Única
- se plantea la adhesión al RIGI
“Quieren condicionar la autonomía provincial”, advirtió.
Coparticipación en caída real
Los números recientes confirman la tendencia negativa.
En febrero:
- los envíos crecieron 22,3% interanual
- pero la inflación fue del 33%
Resultado:
📉 una caída real del 10,7% en los recursos.
Un modelo al límite
La Rioja enfrenta así una combinación de factores críticos:
- pérdida de fondos nacionales
- caída de ingresos reales
- alta dependencia del empleo público
- presión sobre el gasto salarial
Un conflicto con impacto nacional
El reclamo de La Rioja no es un caso aislado, pero sí uno de los más extremos en términos de dependencia de recursos nacionales.
La disputa con Casa Rosada abre un debate más amplio:
- federalismo fiscal
- distribución de recursos
- sostenibilidad de las provincias
En ese contexto, la provincia avanza por la vía judicial mientras intenta sostener su funcionamiento con recursos cada vez más limitados.
Y con un dato que resume la magnitud del problema:
nueve de cada diez pesos que ingresan al Estado riojano ya están comprometidos en salarios.






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