Federico Sturzenegger celebró el anuncio del Ministerio de Economía y destacó que se bloqueará la integración vertical con aeropuertos y aerolíneas para garantizar “competencia fluida”; la medida busca atraer inversiones privadas, mejorar la eficiencia y elevar la calidad de los servicios de asistencia a aviones y pasajeros en todo el país.
El Gobierno nacional dio un nuevo paso en su agenda de desregulación y transformación del Estado al anunciar el llamado a licitación para la privatización de Intercargo, la empresa pública que hasta ahora monopolizaba los servicios de rampa, handling y asistencia a pasajeros y aviones en los aeropuertos del país. La iniciativa fue comunicada oficialmente por el Ministerio de Economía y recibió inmediato respaldo del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
“Excelente paso de @LuisCaputoAR que permite seguir mejorando nuestro sistema aerocomercial. Bien Diego Chaher por avanzar este proceso. Dato clave: se bloquea la integración vertical con aeropuertos y aerolíneas cosa de asegurar una competencia fluida. Bravo!”, escribió Sturzenegger en su cuenta de X, junto al anuncio oficial.
Según el comunicado del Ministerio de Economía, la privatización de Intercargo representa “un paso más en el proceso de transformación del sector aerocomercial para generar mayor competencia, eficiencia y mejora en la calidad de los servicios a partir de inversiones privadas”. La empresa estatal había concentrado durante décadas la prestación de estos servicios en los principales aeropuertos argentinos, una situación que el Gobierno considera incompatible con los estándares de competitividad y modernización que busca imponer en la economía.
La decisión incluye una cláusula explícita que impide la integración vertical: los eventuales adjudicatarios no podrán vincularse ni con operadoras de aeropuertos ni con aerolíneas, con el objetivo de evitar concentraciones de mercado y asegurar que la competencia sea “real y fluida”, tal como subrayó Sturzenegger.
La medida se enmarca en la política de apertura y desmonopolización impulsada por la administración de Javier Milei en sectores estratégicos de la infraestructura y los servicios públicos. Fuentes oficiales indicaron que la licitación permitirá la llegada de capitales privados con experiencia internacional, lo que se traduciría en menores costos operativos, mayor inversión en tecnología y una mejora tangible en la experiencia de los pasajeros y las operaciones aéreas.
El anuncio generó inmediato impacto en las redes y fue interpretado como una señal concreta de continuidad en el proceso de transformación económica. Para el Gobierno, la privatización de Intercargo no solo alivia la carga del Estado sino que moderniza un sector clave para el turismo, el comercio y la conectividad del país, alineándose con otros avances en materia de desregulación y atracción de inversiones.





