En el Parque de las Juventudes, el ministro Ernesto Pérez y la diputada Gabriela Pedrali encabezaron la Eco Feria 2026. El intento del oficialismo riojano por articular un relato de desarrollo sostenible en un contexto de asfixia financiera y parálisis productiva.
LA RIOJA.– En medio del severo torniquete financiero que la macroeconomía nacional impone sobre las administraciones provinciales, el gobierno de Ricardo Quintela ensaya estrategias de supervivencia discursiva basadas en la microgestión y la articulación comunitaria. Obligado a administrar la escasez tras el drástico recorte de las transferencias federales, el oficialismo riojano eligió el Parque de las Juventudes como escenario para revitalizar un eje clave de su plataforma identitaria: la agenda ambiental y el cuidado del territorio.
La convocatoria de la Eco Feria 2026 reunió a la plana mayor del andamiaje territorial del PJ local. La presencia del ministro de Producción y Ambiente, Ernesto Pérez, flanqueado por la diputada nacional Gabriela Pedrali y el secretario de Ambiente, Santiago Azulay, expuso la necesidad de la Casa de las Tejas de mostrar una gestión activa y con capilaridad social en el principal bastión electoral de la provincia, allí donde el humor de las clases medias urbanas suele ser más volátil.
«En La Rioja seguimos poniendo en agenda el cuidado de nuestra casa común y renovando el compromiso con el ambiente», señaló Pedrali, apelando a una semántica de matriz eclesiástica para dotar de épica colectiva a una jornada de concientización y reciclaje.
La paradoja ambiental en una provincia asfixiada
Detrás de los stands de emprendedores sostenibles y las consignas sobre economía circular, subyace un pragmatismo político derivado de la crisis. Ante la imposibilidad de financiar grandes obras de infraestructura productiva o de reactivar el alicaído sector industrial textil y del calzado —fuertemente golpeado por la recesión nacional—, el Ministerio de Producción se vuelca a dinamizar la economía de escala y el asociativismo civil.
- Sustitución de agenda: La promoción de la conciencia ambiental y el desarrollo sostenible funciona, en el ajedrez de Pérez, como un mecanismo contracíclico. Es la gestión de la proximidad: ante la falta de recursos para megaproyectos, el Estado provincial valida y visibiliza el esfuerzo de las organizaciones de la sociedad civil.
- El contraste con el modelo libertario: La puesta en valor de «los distintos operadores del Estado en materia ambiental» porta una indudable carga de diferenciación política. Mientras la administración de Javier Milei desregula controles y disuelve estructuras de fiscalización ecológica, el quintelismo ratifica el rol de las agencias públicas como coordinadoras necesarias de la vida comunitaria.
Cohesión interna y control del territorio capitalino
La postal de la Eco Feria expone, asimismo, la sintonía fina entre las diferentes terminales del poder oficialista. La articulación entre el Ministerio de Producción, la Secretaría de Ambiente y el brazo legislativo que representa Pedrali opera como un reaseguro de cohesión interna en momentos donde la escasez de recursos suele tensar las filas de los gobiernos provinciales.
Para el dispositivo político de Quintela, mantener el control del espacio público de la Capital mediante eventos de alta convocatoria familiar es un imperativo de primer orden. Saben que la apatía social generada por la pérdida del poder adquisitivo se combate con presencia física en el territorio. El desafío para el equipo de Ernesto Pérez será demostrar si estas iniciativas de concientización y promoción del reciclaje logran consolidarse como verdaderos motores de empleo verde y alternativo, o si terminan siendo apenas un paliativo estético frente al persistente e implacable invierno fiscal que atraviesa la provincia.




