Quizás la crisis mundial puede marcar un antes y un después en la relación de la Provincia con la Casa Rosada. Desde que volvió la democracia a la Argentina, hay un discurso político al unísono: no se puede levantar la voz, ya que sino se cortarán los recursos a la provincia. Esas palabras se calmaron al llegar Carlos Menem a la Presidencia, aunque esa década dejó casi nada debido que se perdió la única posibilidad existente para una región que podría haber dado el gran salto.

Luis Beder Herrera aprovechó la misión comercial con Guillermo Moreno para alejarse de la provincia y hacer un retiro espiritual, con el fin de relanzar su administración posterior a las vacaciones de invierno. Por eso, quedó a cargo de la Gobernación, el vicegobernador Sergio Casas, quien hizo agenda pública de la mano de la Secretaría Privada del propio mandatario riojano.