El moyanismo de La Rioja camina por una doble vía, ya que su líder critica a la Presidente, pero su representante local recibe 50, de un total de 100 unidades habitacionales de un plan del gobierno nacional. Así el discurso crítico se desvanece en el territorio provincial bajo el argumento que las negociaciones se dieron antes del distanciamiento cegetista del proyecto nacional y popular.

Luis Beder Herrera aprovechó la misión comercial con Guillermo Moreno para alejarse de la provincia y hacer un retiro espiritual, con el fin de relanzar su administración posterior a las vacaciones de invierno. Por eso, quedó a cargo de la Gobernación, el vicegobernador Sergio Casas, quien hizo agenda pública de la mano de la Secretaría Privada del propio mandatario riojano.

Cuando trascendió su nombre muchos preguntaban quien era. La única referencia era su padre o se lo ubicaba en la lista de amigos de Juan Manuel Ártico, en la principal línea de la Lotería Nacional. Fue un sacudón en el oficialismo, ya que en el cambio de Gabinete muchos ya se ubicaban en cargos expectantes. Ministro de Gobierno, Seguridad, Justicia y Derechos Humanos es el cargo de Felipe Álvarez, el ex integrante del bloque “Beder Boy´s”.

Todavía queda el aroma del condimento rociando el Jabalí que sirvió el ex diputado Raúl Carrizo en su casa del paraje de Huaco en el departamento Sanagasta. Fue un mediodía brillante donde el dirigente quintelista recibía a quienes hoy en su mayoría son diputados, pero que en esos tiempos habían sido raleados por el bederismo.

Todo el bederismo no decía nada al respecto, solo hablaba en voz de baja. Pero ya no espera más, con o sin consenso del Gobernador, y lo ubican oficialmente a Ricardo Quintela en otro proyecto político. El jefe comunal se diferenció de la Casa de Gobierno por la no sanción de una ley de coparticipación y luego, por el impulso de la política minera que la Provincia trata de aplicar, especialmente en Famatina.

Cuando se planteó como un homenaje en vida, los riojanos apoyaron. Lo hicieron en las urnas de las elecciones legislativas que le permitió también ingresar a Hilda Aguirre de Soria en la Cámara de Senadores. Así ganó Carlos Menem para revalidar su banca en la Cámara Alta y desplazó las pretensiones de Mario Guzmán Soria, aunque accedió la ex vicegobernadora Teresita Luna.