Todavía queda el aroma del condimento rociando el Jabalí que sirvió el ex diputado Raúl Carrizo en su casa del paraje de Huaco en el departamento Sanagasta. Fue un mediodía brillante donde el dirigente quintelista recibía a quienes hoy en su mayoría son diputados, pero que en esos tiempos habían sido raleados por el bederismo.

Todo el bederismo no decía nada al respecto, solo hablaba en voz de baja. Pero ya no espera más, con o sin consenso del Gobernador, y lo ubican oficialmente a Ricardo Quintela en otro proyecto político. El jefe comunal se diferenció de la Casa de Gobierno por la no sanción de una ley de coparticipación y luego, por el impulso de la política minera que la Provincia trata de aplicar, especialmente en Famatina.

Cuando se planteó como un homenaje en vida, los riojanos apoyaron. Lo hicieron en las urnas de las elecciones legislativas que le permitió también ingresar a Hilda Aguirre de Soria en la Cámara de Senadores. Así ganó Carlos Menem para revalidar su banca en la Cámara Alta y desplazó las pretensiones de Mario Guzmán Soria, aunque accedió la ex vicegobernadora Teresita Luna.