Morder con ganas una aceituna carnosa, llena de pulpa. Quedarse quieto y en silencio ante una pared de piedra de casi cien metros de altura. Sentir un vértigo de niño de bicicleta en bajada, al subirs...
Periodismo + Opinión
Morder con ganas una aceituna carnosa, llena de pulpa. Quedarse quieto y en silencio ante una pared de piedra de casi cien metros de altura. Sentir un vértigo de niño de bicicleta en bajada, al subirs...
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