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La creación de una fuente de trabajo en las SAPEM costó $2.200.000

Hay una jugosa discusión, por lo menos en algunos medios, ya que tanto empresarios como los dirigentes mantienen un silencio tenebroso. Pero con la idea de plantear que provincia queremos y en torno a la inversión de los recursos del Estado, esta en boca de los “comunes” la conformación de las empresas estatales SAPEM (Sociedad Anónima de Participación Estatal Mayoritaria).

Ya salió en el diario, que es palabra santa, que las SAPEM van a salvar a la provincia, por lo menos así lo dice el Gobernador, y que los recursos son tan transparentes como las aguas del Caribe, como lo asegura el Tribunal de Cuentas.

Más allá de eso, que es sumamente importante, hay que poner en la mesa de análisis el número frío y que lo invertido equivale a la construcción de una ciudad totalmente nueva, debido que el Estado destinó $1.100 millones, por lo menos en los decretos publicados en el Boletín Oficial, aunque la inversión total sería de $3.000 millones, para crear 500 nuevas fuentes de trabajo, que es su mayoría son rurales.

En otras palabras, en base a una división simple, nos dice que la creación (ahora viene la etapa de pagar los sueldos con las cargas sociales y mantener el emprendimiento en épocas de vacas flacas) de cada fuente de trabajo de las SAPEM le costó a todos los riojanos $2.200.000.

Una cifra que por lo menos debe asombrar, ya que la creación de una sola fuente de trabajo en las SAPEM equivale a casi 815 sueldos de empleados estatales (se podría cerrar en 800 salarios públicos).  Se puso como promedio $2.700 mensuales.

Este número no quiere decir que haya que seguir por el camino de incorporar más gente al Estado provincial sino todo lo contrario que la explosión de SAPEM ha provocado que sea un bumeran, ya que hoy que tendría que ser un beneficio, se ha puesto en duda todo.

Hay errores graves de interpretación de creación de fuentes de trabajo, fundamentalmente tomar dinero y quien pasa con buen discurso otorgarle millones de pesos para que arme una SAPEM, sin un estudio mínimo de mercado.

Algunos ejemplos para tener en cuenta. Se creó una SAPEM de “pollos” cuando el principal o por lo menos uno de los primeros en el mundo esta radicado en Brasil, muchos dirán en otro país, pero se ubica a 2.500 kilómetros de la capital riojana.

O de las alcaparras o melones, o de los cerdos, cuando éste último producto tiene un competidor a 250 kilómetros, ya que en el interior de San Luis está una planta moderna de las conocidas salchichas Vienissima.

Es verdad que todos quisieran cumplir el sueño de que los riojanos coman lo que consuman, pero también no hay que olvidarse que aquí viven solo 350 mil habitantes, un barrio de La Matanza.

Por ese motivo, se debería haber realizado un estudio de mercado de lo que se quiere y de lo que se puede ofrecer, para que la discusión no opaque la intención.

Se puede seguir desglosando más datos, como si se tiene tres plantas vitivinícolas, entre ellas la cooperativa La Riojana, reconocida a nivel mundial, para qué hacer una competencia o por qué no apoyarla a la que ya está para que amplíe su planta en pos de crear más fuentes de trabajo.

Y así en Aimogasta con Nucete o las metalúrgicas. Es decir, que quien maneje el sistema SAPEM conozca como se mueva la economía mundial, del país y de la región.

No por hacer una SAPEM se puede hablar de cambiar la cultura de trabajo, para que la gente se olvide que su futuro está en el Estado. Va de la mano con otras políticas que se debe mamar desde la casa, pasando por la escuela y eso llevará a otra forma de pensar.

El Gobierno está en condiciones de levantar la sombra que abarca a todas las SAPEM. No debería haber decenas, ya que con solo tres o cuatro, y vinculadas las restantes entre sí, se puede avanzar en el objetivo de hacer una provincia productiva. Así desaparecerán que se hace cerdos en Chepes, como en Chilecito o Capital, o hacer genética (ganado) en Capital, Chilecito y Chamical.

O sea una gran empresa y además una sola persona no puede manejar todo. Queda claro que el dueño de Coca Cola no sabe quien es el gerente de Catamarca, y menos el dueño del Banco Galicia, quien es su gerente en La Rioja.

Por eso, se debe instar que las SAPEM no sea manejada por jóvenes con buenos discursos sino por gente con estudios, con buenos sueldos como en la parte privada, y con exigencias de resultados, si no lo logran hay muchos profesionales que hoy manejan taxis que les gustaría tener una oportunidad.

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