El asesor presidencial Mazzón le llamó al intendente para convocarlo a su despacho. El funcionario de Cristina Fernández habría estado reunido con el gobernador, en donde se analizó el panorama electoral de cara a las legislativas de octubre. Sin la participación del quintelismo, Julio Martínez pone en duda un triunfo kirchnerista.
Los votos del quintelismo se cotizan. Ese podría ser el título de una nota periodística. La amenaza de viceintendente capitalino Armando Molina que el sector analiza no participar en los comicios legislativos alertó a todo el oficialismo.
La ausencia del sector del intendente Ricardo Quintela en la Capital podría hacer crecer a la verdadera oposición en el departamento que reúne el 60 por ciento del electoral, y más aún que en las legislativas siempre el radicalismo tiene buenos resultados.
Las declaraciones de Molina confirmaron lo dicho en privado por el quintelismo, ya que no están dadas las condiciones, y su único objetivo es la Gobernación en el 2015.
Hoy si el quintelismo hace una excelente elección en la Capital se podría llevar cuatro bancas frente a la abrumada presencia bederista en la Legislatura, quien cuenta con quórum propio.
Y ser actor principal en la disputa de las dos diputaciones nacionales no le cambiaría nada debido que es una preocupación exclusiva de la Nación, como así también de la provincia.
El municipio se podría ausentar sin pedir permiso, tras que el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, avaló la decisión provincial para excluir a la Capital del plan de obras públicas por 109 millones de pesos.
Esas idas y vueltas llegaron a la Casa Rosada, lo que provocó que el mismísimo asesor presidencial, Juan Carlos Mazzón, lo haya llamado telefónicamente a Quintela. A decir verdad, el llamado lo recibió un colaborador del intendente, que pese a su juventud tiene contactos en Balcarce 50.
Le pidió que cuando esté en Buenos Aires vaya sin pedir audiencia a la Casa Rosada, cuyo encuentro se daría en las próximas horas.
Ya Quintela había participado de una reunión con el jefe de Gabinete, Abal Medina, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo. Este último habilitó que la Capital posea una nueva empresa de transporte municipal e implemente el boleto electrónico, e intente reactivar el ramal ferroviario. Sin embargo, el ahogo financiero que sufre el municipio, según las palabras del intendente, hacen que la tropa quintelista se recluya hasta otro convite electoral.
Previamente al llamado, el asesor presidencial habría escuchado al gobernador Luis Beder Herrera ante el desafío electoral de octubre.
Y con encuestas en manos, la Nación avisó que el radicalismo pone en riesgo un triunfo del kirchnerismo. La buena imagen de Julio Martínez le garantizaría seguir dentro de la Cámara Baja y el desgaste propio de la gestión gubernamental podría hacer crecer a otros candidatos.
La Rioja pone en juego las bancas del radical Martínez, como del ex kirchnerista Jorge Yoma, quien frente a su posicionamiento se lanzaría con su propio partido para seguir en el Congreso.
En la comunicación telefónica, Quintela denunció el avasallamiento de las instituciones y la creación de municipios paralelos. Lo mismo lo sufre el intendente de Famatina, Ismael Bordagaray, quien ingresaría por la misma puerta a la Casa Rosada.
El quintelismo más duro considera que su ausencia significaría un duro golpe al bederismo, como ya lo hizo al no participar de las internas del PJ. Este domingo, se conoció que la Casa de Gobierno levantó su estrategia de instalar candidatos.
En las últimas elecciones, el quintelismo cedió su lugar en la lista de senadores nacionales (Teresita Quintela) y quedó afuera y de todo.
Cerca del Ministerio de Hacienda que conduce Ricardo Guerra se deja trascender que se transfieren fondos sin recortes al municipio, como había sucedido el año pasado.
Una ala de la Casa de Gobierno reconoce que sin el quintelismo se le hará cuesta arriba en octubre. Esos mismos creen que el intendente capitalino debería ser candidato a diputado nacional. Es hora de cotización no solo para el sector de Quintela sino para todos los caciques departamentales.



