El quincho de la Residencia Oficial escuchó las quejas contra Bosetti por parte de los intendentes, especialmente de Elías y Saúl. Hubo diferencias entre Álvarez y Tineo por las políticas nacionales. Luego los jefes comunales se fueron a Sanagasta.
La semana que terminó dejó enojos en la Residencia Oficial. Se dio en el marco de un asado de camaradería que sirvió el vicegobernador Sergio Casas, a cargo del Poder Ejecutivo, por la gira del gobernador en Estados Unidos.
Se pidió la autorización respectiva y el mensaje de texto con la palabra «Ok» llegó, pero desde Buenos Aires, ya que el viernes Luis Beder Herrera, ya había regresado desde el país del norte.
Puntualmente a las 13, la mayoría de los intendentes ingresaron a la casona de la zona Sur, con el propósito de compartir un buen momento, invitados por el gobierno.
Allí los esperaban Casas, y los ministros Néstor Bosetti (Infraestructura) y Felipe Álvarez (Gobierno), como así también el diputado nacional Javier Tineo.
La comida ya estaba a punto para ser servida a los comensales, con excepción de Ricardo Quintela (Capital) e Ismael Bordagaray (Famatina), cuyos intendentes están en veredas opuestas al oficialismo.
Por esas horas, Bordagaray recibía al viceintendente capitalino Armando Molina por los actos centrales de un nuevo aniversario famatinense.
Para salir del protocolo hubo chistes, hasta que se llegó a la hora de alocuciones entre gaseosas y vinos, y con el aroma que salía de la cocina.
Hubo dos hechos que marcaron a fuego el encuentro entre los representantes de la Casa de Gobierno y el bloque de intendentes, esos mismos que fueron a la Casa Rosada para firmar convenios de obras municipales con el titular del Ministerio de Planificación Federal, Julio De Vido.
Hasta ahora solo son papeles y argumentos de burocracia, ya que la Nación sorpresivamente no envió los recursos, por lo cual la Provincia se comprometió en adelantar 10 millones de los 109 millones comprometidos por el gobierno de Cristina Fernández para la financiación de las pequeñas obras.
El primero de ellos fue el enojo manifiesto del intendente de Chamical, Daniel Elías, contra Bosetti, a quien lo sindican por auspiciar internas en los departamentos.
Sucede que el ministro aparece como el supuesto financista del bloque de diputados Caudillos Federales, que preside la chepeña Alejandra Oviedo. Hasta fotos sugestivas fueron difundidas por la Casa de Gobierno, que alertó no solo a los intendentes sino también del bloque de diputados que responden a Mario Guzmán Soria.
Elías descargó su bronca ya que desde el Ministerio se empuja al diputado chamicalense Enrique Nicolini para que haga un municipio paralelo.
Pero ese no fue el único momento tenso, ya que casi el mismo discurso utilizó el intendente de Rosario Vera Peñaloza, Claudio Saúl, por el auspicio que recibe la diputada Oviedo del propio Bosetti.
Esa posición que se esbozó en el quincho de la Residencia Oficial, ya la había recibido el gobernador, que este domingo retó a todos aquellos que se consideran candidatos, a través de la columna El Mirador de El Independiente.
En ese marco además se dio el desencuentro entre el ministro Álvarez y el diputado Tineo por la forma de apoyo a las políticas nacionales.
A raíz de esos dos hechos debió intervenir el vicegobernador para calmar los discursos de cara a las elecciones legislativas.
Y retumbó una frase del intendente Elías: «Vos cuando ganaste una elección». El mensaje fue para Bosetti, quien se defendió al sostener que trabaja intensamente desde su lugar de lucha designado por Beder Herrera.
Mientras que el intendente de Arauco, Gustavo Minuzzi, también mira de reojo al ministro, ya que su pretensión de ser candidato a diputado nacional se choca con la mediatización del secretario de Ganadería, Jorge Salomón, para que intente llegar a la Cámara Baja.
Así la catarsis de los jefes comunales le ganó a la comida que llevó a quemar el asado que seguía en la parrilla entre los enojos y las broncas.
A las 15.30, los intendentes levantaron sus cosas para trasladarse a solas a otro encuentro en Sanagasta, ya sin los interlocutores del gobierno, con el fin de esperar el regreso del gobernador a la provincia, para transmitir que darán lucha contra aquellos que financian internas y municipios paralelos. ¿Fue una emboscada a Bosetti?.



