El diputado nacional denunció este domingo que la principal beneficiaria de la obra pública en La Rioja es Pircas Negras, un grupo de empresas conducido por Carlos “Lalo” Herrera y Raúl Moreno. Se trata del hermano y el sobrino del gobernador Luis Beder Herrera. 
Perfil tituló este domingo “Radiografía de la complicidad entre los gobernadores y sus Lázaro Báez”, en donde informó que “Santa Cruz no es una excepción. En la mayoría de las provincias, las obras públicas enfrentan denuncias de sobreprecios, favoritismos y vínculos con las autoridades locales”.
En esa nota, el diputado nacional radical denunció la supuesta relación de la adjudicación de la obra pública con el mandatario provincial. “En La Rioja no hay licitaciones, sino que las adjudicaciones se dan a través de ONGs que contratan a las empresas”, explica a Perfil el diputado Julio Martínez (UCR). En ese marco, según Perfil, la principal beneficiaria es Pircas Negras, un grupo de empresas conducido por Carlos “Lalo” Herrera y Raúl Moreno. Se trata del hermano y el sobrino del gobernador Luis Beder Herrera.
Según el medio porteño, el modelo de Lázaro Báez en Santa Cruz no es un caso aislado. Las investigaciones desnudaron la historia de un empresario beneficiado con la obra pública y sospechado por supuestos sobreprecios que esconderían una trama corrupta. Este modelo, sin embargo, se replica en todo el territorio argentino, con gobernadores que privilegian a un grupo de empresarios y reciben, en consecuencia, las críticas y sospechas de la oposición.
Y apuntó que “el modelo es el mismo que aplicaba Néstor Kirchner con las empresas de Báez en Santa Cruz, nacionalizado una vez que llegó a la presidencia. Las obras públicas más importantes del país se hacen, casi en su totalidad, con fondos que distribuye el ministro de Planificación, Julio De Vido. Son los gobernadores, con su aval, los que deciden qué empresas harán los trabajos”.
“Se está haciendo un globo muy grandote de todo esto, no quiero terminar en la Justicia.” La voz, algo temblorosa, pertenece al ex funcionario de Chubut que le frenó a Lázaro Báez un negocio de más de 100 millones de pesos. Se trata de Rubén de Hernández, ex director de Conservación y Obras por Administración de Vialidad Provincial, quien denunció presiones de parte de la Nación y del entonces gobernador, Mario Das Neves, para que la empresa Gotti SA se quede con una obra de 116 millones de pesos para trabajos de una autovía entre Trelew y Puerto Madryn en 2005.
El ex funcionario contradijo a Das Neves, quien se había atribuido la decisión de frenar la obra por los posibles sobreprecios. “Nosotros no avalamos la oferta que hizo en ese momento Gotti Construcciones. Vimos excesivo el precio en uno de los ítems y por eso la rechazamos. Estaba por encima del presupuesto oficial”, contó el ex funcionario.
Gotti había quedado seleccionada para realizar la obra que iba a ser financiada por la Nación. Sin embargo, De Hernández y los técnicos de la comisión de preadjudicación de obras rechazaron la oferta de la empresa y solicitaron dar de baja los trabajos.



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