En la Presidencia de la Nación reconocen que el diputado radical “capitaliza todos los errores de un oficialismo demasiado enfrascado en una lucha interna”. Por eso, salieron presurosos a convencer al intendente de la Capital para que sea candidato testimonial, quien dejó más dudas que certezas.
El radicalismo de Julio Martínez disfruta la pelea del peronismo. Cada griterío radial, cada paso de la confrontación interna y la mala gestión de la Presidenta, lo han dejado al diputado nacional como el principal referente de la oposición, y si nada cambia, los votos del 2013 lo pueden llevar en un camino llano para pelear por la Gobernación en el 2015.
Luis Beder Herrera se dejó llevar por los suyos y le declaró la guerra política a Ricardo Quintela, pero cada granada que explotaba en el Palacio Municipal, el impacto era más fuerte en la Casa de Gobierno y en la Casa de Todos.
En la Presidencia de la Nación reconocen que “Martínez capitaliza todos los errores de un oficialismo demasiado enfrascado”. Por eso, salieron presurosos a convencer al intendente de la Capital para que sea candidato testimonial. Sin embargo, el quintelismo sostiene que el mejor candidato que tiene Cristina en La Rioja es Beder Herrera, aunque ya dijo que no.
Sin nada de recursos y con pocos antecedentes en la historia política local, el radicalismo de Martínez y sus socios del Frente Cívico le dan discusión al gobierno en todas las políticas públicas, especialmente por el destino de los recursos a las Sapem, que instaló en la sociedad la mala palabra de la política: corrupción.
El acercamiento de los otros radicales, Guillermo Galván y Judit Díaz Bazán, le pasan facturas, ya que hoy los diputados no tienen partido para ir por otro mandato, salvo que el bederismo le ceda alguna estructura electoral.
Martínez siempre se ha caracterizado por su buena imagen y según la consultora Aresco de Julio Aurelio es el mejor entre todos los medidos en la provincia. Y favorecido además porque las elecciones legislativas le dan chance a la oposición en todo el país.
La gran duda en torno a la casa centenaria de la calle Bazán y Busto cuál es la real ambición de poder para que no solo sea el objetivo las urnas del 27 de octubre sino el sillón que está frente a la Plaza 25 de Mayo.
El legislador radical ya había hecho una excelente elección en Chilecito y Famatina, y se cayó en la Capital. Los vientos contra la minería a cielo abierto, entre otros temas, le dieron los votos a Martínez, aunque ahora deberá trabajar y mucho en el principal departamento, que tiene el 60% de la población de la provincia.
En la intimidad del peronismo se discute además qué pasaría si el justicialismo pierde en los comicios legislativos debido a los malos números de los últimos sondeos y de la propia interna del oficialismo. Creen que sería un mal antecedente de cara al 2015.
Y hasta eso lo favorece a Martínez, ya que cualquier oficialista que haga un buen papel este año lo posiciona para dentro de dos años. Solo Beder Herrera es sinónimo –por lo menos públicamente- de unidad y los demás no. Eso ha sido también uno de los aspectos importantes para que hoy el peronismo no tenga candidatos a diputados nacionales. Quintela quiere ser gobernador, como Jorge Yoma, un grupo de intendentes y diputados. Todos hablan del post bederismo, con excepción del propio gobernador.



Debe estar conectado para enviar un comentario.