La Universidad Nacional de La Rioja hierve. Es que la noticia del despido de un grupo de docentes por decisión del rector de la UNLaR, Enrique Tello Roldán, enervó los ánimos de alumnos, decanos, docentes y todo el arco político de la vecina provincia.
Tello Roldán se mantiene en el cargo desde hace exactamente 24 años, y ahora encabeza las celebraciones de la casa de altos estudios por su aniversario.
Sin embargo, los festejos están empañados por la toma pacífica de los alumnos de algunas facultades, en particular, Arquitectura, de los edificios universitarios, al igual que el propio edificio del rectorado.
«Los echan como perros a los docentes», dijo sin vueltas la secretaria académica del Departamento de Ciencias Aplicadas, Julieta Calderón, luego de presentar la renuncia y de sumarse a las protestas contra el rector riojano. Al parecer, a los profesores se les ofrecen contratos por 3 meses, para dar clases en hasta 4 cátedras diferentes.
La masiva movilización del martes, que reunió más de 2.000 personas, tuvo su eco en la Legislatura provincial y en otros ámbitos políticos y sociales (como los hospitales), desde donde se apoyó la movida estudiantil. Sin embargo, fuerzas afines al rector realizaron una «contramarcha», con la participación de algunos integrantes de barras de clubes de fútbol.
CATAMARQUEÑOS
Muchos jóvenes de Catamarca, tanto de la Capital como del interior, cursan estudios en la UNLaR, por lo que no son ajenos ni al conflicto ni a las movilizaciones que se realizaron contra Tello Roldán.



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