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Otra polémica tapa de Diario Chilecito: Gritando una fortaleza que no se ve

tapa_resizeUna cosa es parecer un viejo malo y otra muy distinta es ser un hombre fuerte. La verdadera fortaleza no se grita, se muestra con sabiduría y acciones concretas. De la misma manera, la maldad no puede ocultarse, fluye y daña al punto tal, que al tiempo comienza a devorarse a su portador.

Cuando un hombre siente que pierde su poder natural, comienza a hacerlo verbal. Es decir, comienza a “gritar” su poder. Esa es una de las manifestaciones más claras de la pérdida de poder.

Esto sucedió durante esta semana, cuando el desgastado gobernador de los riojanos, descarriló nuevamente frente a la prensa insultando a los policías, a quienes trató de panzones. Se olvidó que él mismo estaba en esa categoría antes de 2009, cuando a fuerza de by pass gástrico logró bajar de peso. Una operación que el sueldo de los policías no puede pagar, pero que sin dudas sí puede afrontarse con un sueldo de un gobernador.

Durante el exabrupto -que cada vez es más frecuente en nuestro gobernador- también hubo insultos hacia los trabajadores del estado en su totalidad, a quienes tildó de ñoquis, diciendo que deberían irse a gastar aire acondicionado en sus casas y no en las oficinas del Estado.

Para luego finalizar la muestra de poder gritado, exponiendo la dependencia de la Justicia riojana, al marcar con contundencia que es él mismo quien manda presos a los ciudadanos, mientras defendía al Diputado Javier Tineo, acusado por un condenado en una causa de estafa en viviendas sociales.

“Metí preso a mi sobrino, mirá que no lo voy a meter preso a este”, gritó en referencia al acusador de su funcionario.

“Pueden sacarme sangre, pero no plata porque no tengo”, continuaba gritando, a la vez que aseguraba que “no tengo nada que hablar con ningún gremio ni sindicato. No me interesa”, rechazando todo diálogo posible.

También recordó a los empleados de la Justicia y los puso de ejemplo: “Una vez se pusieron bravos, no les pagué tres meses y se compusieron, si vuelven a reclamar, les va a pasar lo mismo”, amenazó.

Las fuertes declaraciones, fueron tomadas por los trabajadores del Estado como una provocación, en boca de quien debería dar ejemplo de diálogo.

Fue así como el lunes, a 20 años del riojanazo, los trabajadores tomaron la plaza principal y se agolparon en Casa de Gobierno. Frente al temor de la masa enojada, el gobernador se escondió y mandó a su vicegobernador Sergio Casas para que negocie con los trabajadores que estaban ciegos por la humillación y la indiferencia refregada en sus caras por el gobernador.

“Apelamos al diálogo y la cordura. No debe haber violencia”, dijo el vicegobernador Casas, quizás refiriéndose a la falta de diálogo, cordura y exceso de violencia que aplicó su mismo jefe, horas antes de impulsar la violencia en las calles con sus provocaciones.

Luego del ninguneo, reconocieron la deuda con Famatina

Otra incongruencia fue la manera en que el gobierno comunicó el reconocimiento de la deuda para con el municipio de Famatina.

“En busca de recomponer la relación institucional, el gobierno pagará los fondos adeudados a Famatina”, decía el comunicado oficial. Lo hicieron tras que el Intendente Ismael Bordagaray junto a funcionarios de Famatina, se encadenaran en casa de Gobierno y la noticia se conociera en el país: “Gobernador K castiga a todo un pueblo por enfrentamiento con su intendente”.

La relación institucional jamás se debería haber roto. El gobierno cometió una ilegalidad enorme al castigar a todo un pueblo por el capricho de un gobernador. Fue así que luego de repetir por todos su medios que la deuda con Famatina no existía, finalmente el gobernador reconoció la deuda de 3 millones de pesos y firmó un plan de pago. Algo similar al plan de pago que le dieron a los funcionarios que el gobernador echó de su gobierno por malversación de fondos. Se conoció que están devolviendo el dinero en cómodas cuotas. Las cuotas y los planes de pago, son habituales en esta gestión.

habla_resizePrimero cachetean, luego piden diálogo

Nada más esperanzador para fortalecer un corazón riojano (puesto que con esperanza se nutre el músculo del alma, sobre todo si es chileciteño), que contrariar toda afirmación que en tono de amenaza, sea proferida por la boca de su fracasado gobernador y vecino pródigo.

Cuán placentero resulta, después de haber padecido tantos sufrimientos por su grandísima culpa, saber que con sólo hacer lo contrario a lo que su egolatría dicte, uno ya está protagonizando la historia de las justas causas.

Fin de año en una Rioja donde se padecen carencias elementales de Justicia por culpa de la farsa fatalista entre el histeriqueo impotente y desaforado de aquel que dice gobernar y no puede controlar los tics nerviosos de su autoritarismo, frente al desangelado oposicionismo.

Sergio Casas, el vice -tan propositivo como su jefe político le mande- salió a invitar a los trabajadores que estaban enfrente mismo de la casa de gobierno, exigiendo un aumento necesario y para ya; a ser partes integrantes en la conformación de “una mesa por el salario”, pero anticipando que hablar, se podrá hablar, pero que no hay un peso para aumentos. Mientras pocas horas antes, su gobierno había otorgado 3 mil pesos de aumento a los policías que no tienen gremio, pero sí pistolas. Está todo muy claro, los empleados públicos no van armados, sólo tienen sindicatos y propuestas, y además no apalean. En principio, los trabajadores del Estado rechazaron que se les patee sus expectativas salariales para adelante. El gobierno quiso aprovechar esa postura y los tildó de intransigentes.

Un dato: durante 2013 el gobierno prometió y anunció un aumento a los sueldos de los trabajadores del Estado, estipulado en un 25,44%, pero el año finalizó en sólo un 10,49%. Menos de la mitad de lo anunciado, en un año donde la inflación llegó al 30%.

Desde Diario Chilecito planteamos un interrogante, justamente por haber sido el único medio en bancar una Ley de Paritarias para Estatales.

Pregunta simple, muy simple: ¿Qué es “una mesa por el salario” sino la forma práctica en que se abre una paritaria?. Entonces: ¿Por qué  proponerla tardíamente, recién ahora, con la gente en el hall de entrada?. Este medio le da su mano de reconocimiento a quienes afirman lo de paritarias por ley. De lo contrario, esta mesa del salario bederista significa sólo un engañapichanga del poder, para manejar los tiempos y las cantidades a su entero antojo.

Otra pregunta: Como para ayudar, ¿no sería mejor que Casas, en su carácter de Presidente de la Legislatura propusiera esa misma “mesa de salario” pero en un urgente proyecto de Ley de Paritarias para Estatales Provinciales y Municipales?. Allí quedaría establecida la diferencia entre vicegobernador y perro faldero.

Si en La Rioja las cosas no son así todavía, si hay impedimentos contra la sociedad, la cana seguirá pegando porque “por plata baila el mono…”. Y pega, también!

Estos agentes del “orden” son capaces de madrugar al mismo diablo dormido y apalearlo en medio del desorden creado por ellos mismos y sus variopintos aliados, son los mismos que amasijan a la ciudadanía que reclama para restaurarle “el orden” al gobernante que debe pagar caro por el apaleo de los que debiera proteger, pero se niega. No quiere colocarse un simple suero antirrábico contra la organización de un pueblo que lo sorprendiera en flagrancia, impidiéndole robarse el cerro más famoso del país, en beneficio de las transnacionales megamineras y de su entorno.

Un nuevo Nerón, en plena democracia

Cuenta la historia que a Nerón, antes de ordenar el incendio de Roma, el frenesí de su locura lo llevó a creerse el ser más inteligente, el único eficiente signado por los dioses para gobernar la Cívita, y el más bello de los seres humanos.

Era profundo el desprecio que sentía por la plebe y enfermizo su hedonismo paranoico. Recordando esto, Beder parece mimetizarse con ese prototipo de gobernante y en sus nuevos brotes de histeria insulta a los empleados del Estado y hasta se da el lujo de tratar de “ladrones” a sus parientes y entenados, que se dejaron migajas del saqueo de guante de blanco.

Pero dejando un poco de lado la paja en el ojo ajeno y mirando la viga en el propio: ¿A cuánto asciende su patrimonio real? ¿Cuánto incrementó su patrimonio desde que salió del pequeño pueblo de Campanas, de cultivar melones con un supuesto título de abogado que prácticamente no ejerció nunca hasta hoy?

Seguramente su sobrino Gastón copió la receta, con la cual le permitió: de ser un desempleado con un plan jefes y jefas de hogar, pasar a tener una cuenta bancaria verificada por la justicia en casi un millón y medio de pesos.

Hoy a treinta años de la democracia recuperada todavía en la provincia esperamos un estado de equidad que le permita al riojano dignificar su vida y una profunda reforma política que transparente estos treinta años de poder del oficialismo, aparentemente ganado en las urnas con una democracia formal que no alcanza. Hoy a treinta años en el poder los riojanos esperábamos el anuncio de un fortalecimiento institucional, aboliendo para siempre las prácticas del fraude o de la desviación popular, dando real independencia y probidad a la justicia, reconociendo en los hechos la autonomía de los municipios, asegurando un eficiente servicio de salud y la seguridad pública como garante del orden público y no de los golpes institucionales para destronarse entre ellos en golpes palaciegos escandalosos.

La escandalosa dádiva electoral con la que amarraron las cadenas de la dependencia del voto de la gente en estado de pobreza, es tan asqueante, que hasta la propia Iglesia salió a defenestrarla. La soberbia y el agravio, la perversidad para destruir a los que no piensan lo mismo y sobre todo a los que se niegan a hacer lo que ellos obligan a hacer, es maléfica. La radiografía es el tango cambalache. Pobre Provincia. Para salvarla hace falta un exorcismo.

 

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