Economía

Preocupado, la Nación busca controlar los precios y frenar el reclamo salarial

Por Eduardo Nelson German · 17 de diciembre de 2013 · 09:19

Preocupado, el Gobierno busca controlar los precios y frenar el reclamo salarial - 17.12.2013 - lanacion.com  El Gobierno puso el eje ayer en los empresarios como los responsables de la inflación y anunció un nuevo congelamiento de precios que incluirá a 187 productos de primera necesidad que será controlado por la AFIP.

Preocupado por el impacto del alza de precios, sobre todo este mes, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, hizo el anuncio horas antes de reunirse con la cúpula de la CGT que conduce Antonio Caló en busca de darle al sector sindical un gesto previo para que modere los reclamos.

Después de la crisis en las fuerzas de seguridad provinciales, que terminó con aumentos de hasta 50 por ciento en el sueldo de la mayoría de las policías, el Gobierno afinó la estrategia en su plan inicial de presentar un gran acuerdo de precios y salarios para contener la inflación.

Capitanich habló claramente ayer de una escalada en la suba de precios, producida según su visión por el «efecto contagio» de quien remarca primero los productos.

«Vamos a ser muy rigurosos con la fiscalización y el control en el sistema de precios de bienes y de servicios, porque finalmente pareciera que hay un efecto contagio, porque aumenta la leche y otros servicios pretenden aumentar, por ejemplo el corte de cabello», ejemplificó el jefe de Gabinete en su conferencia diaria, por la mañana. «Creemos que es absolutamente imprescindible generar una reducción de expectativas», abundó respecto de la preocupación que genera en la Casa Rosada la constante suba de precios.

Nada quedó de los 500 artículos que había fijado el ex secretario de Comercio Interior Guillermo Moreno este año, y la presencia de militantes del programa Mirar para Cuidar que debían controlar el último acuerdo de precios. Sin dar demasiadas precisiones, Capitanich informó que en esa nueva canasta se incluirán fideos, arroz, carne, yerba, azúcar, aceite, harina y pan, entre otros productos.

El pacto no está cerrado, pero en el Gobierno anticipaban que se terminará de pulir esta semana.

Aunque lo hizo con su cargado estilo de comunicación, Capitanich vinculó el acuerdo de precios a la moderación de los reclamos salariales. Lo dijo así: «La meta hacia adelante debería tener razonabilidad desde el punto de vista de la capacidad de cumplimiento y de la preservación de poder adquisitivo del salario». Fue en respuesta a una consulta sobre el techo que pretende fijar el Gobierno para la próxima paritaria.

Por la tarde, en una reunión de 50 minutos, a puertas cerradas y con la intención de mantenerla en secreto, el funcionario repitió el pedido a los líderes de la central obrera oficialista. Estaban Caló, Omar Viviani (Taxistas), Andrés Rodríguez (Estatales), Armando Cavalieri (Comercio) y José Luis Lingieri (Obras Sanitarias). Los cinco se fueron sin hacer declaraciones de la Casa Rosada en medio de un clima cada vez más enrarecido ante los incipientes pedidos de bonos de fin de año y aumentos salariales que determinó la pauta fijada por los gobernadores con sus respectivas policías.

Empresarios remarcadores

Capitanich descartó que el Estado tenga responsabilidad en la inflación y apuntó a los empresarios. El ministro coordinador rechazó que el resultado fiscal y la política monetaria generen subas y dijo que las distorsiones se daban en el proceso entre la producción y la góndola.

Esta vez el control del congelamiento lo hará la AFIP, a través un sistema en tiempo real, según prometió Capitanich, mediante el código de barras de cada producto que llegará a los controladores fiscales.

El anuncio del nuevo congelamiento se suma a la canasta navideña que el ministro fijó el viernes pasado en 39 pesos. «Lo que todos los argentinos tenemos que hacer es lo que hace el Estado, que hace inversión pública para aumentar la competitividad y reducir costos», les planteó a los empresarios. «No hay dudas de que uno de los problemas centrales de la economía argentina tiene que ver con su proceso de regulación necesaria, precisamente por aquellos precios monopólicos, duopólicos u oligopólicos que, en general, se apropian del excedente de parte de la cadena», amplió en sus dardos a los comercializadores.

A los dirigentes gremiales les prometió bajar la inflación para que moderen los reclamos. «Cada sector tiene que negociar en función de la disponibilidad y lo que nosotros vamos a hacer es generar una perspectiva de mayor certidumbre para lograr una convergencia de precios y salarios y desincentivar expectativas que sean alcistas», abundó. Más claro: propicia un pacto de precios y salarios para bajar la inflación. La mesa chica de la CGT cercana a la Casa Rosada analizará hoy, a las 17, en la sede de UPCN la propuesta oficial.

Capitanich condicionó el acuerdo a la aprobación de la presidenta Cristina Kirchner, que sería hoy, a su regreso de Santa Cruz, para hacer una nueva convocatoria a los líderes empresariales y sindicales..