Ante la anemia política, el quintelismo se posiciona por el 2015
Se ha dado en el peronismo riojano el plan “planchado”, que significó cerrar sistemáticamente la sede del PJ, conocida como Casa de Todos, hoy refaccionada. Así se terminó la discusión interna del oficialismo, que conduce la provincia desde el regreso de la democracia, aunque en las elecciones PASO el electorado riojano le dio la espalda.
El partido gobernante debería ser un punto de discusión sobre las políticas oficiales ante los suyos a puertas cerradas, con el fin que solo quede en las calles las pequeñas rencillas, y por ello, hoy las internas afloran desde la Casa de Gobierno.
No se habla de política en La Rioja, la tierra que tuvo el poder del país por más de una década, y en estas épocas tormentosas, por lo cual la dirigencia no sabe con quién referenciarse en el 2015, salvo no pronunciarse en contra de la Presidenta, ya que envía recursos a la provincia, pese que la coparticipación cada vez hace menos dependiente a La Rioja ante la Nación.
Así el intendente de Famatina, Ismael Bordagaray, se alineó con Sergio Massa y quedó como referente del diputado nacional en esta parte del país; y en caso que el intendente de Tigre llegue a la Presidencia el famatinense –crítico de las políticas mineras- podría ocupar un ministerio nacional.
Ni autoridades elegidas por el voto del afiliado tiene el partido ni ha creado cuadros políticos, que significa las mismas caras desde 1983.
Por este motivo, con poco o casi nada se llama la atención partidaria y de la sociedad. Es el caso de Ricardo Quintela que le abrió las puertas a los hermanos Scioli y al ex presidente Eduardo Camaño para que sean pecadores ante el plan “planchado”: hablar de política y conocer de primera mano hacia a dónde va el país.
José y Nicolás Scioli, además de hermanos, son armadores políticos del proyecto presidencial del bonaerense, en donde está el experimentado Camaño, un viejo conocer de dirigentes en todo el país.
El intendente pretende ser gobernador en el 2015 y construye lazos con los presidenciables, uno de ellos es el propio Scioli, más allá del desembarco del Grupo BAPRO en la provincia. Sucede lo mismo ante Florencio Randazzo, quien también quiere ser presidente, pero su objetivo sería la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires.
Mientras que el gobernante debe priorizar la gestión, pero su base es política, por lo cual debe discutir en ese sentido, qué provincia se aspira o que aporte al país se le puede hacer.
El intendente emitió otra vez el mensaje dado a Lázaro Fonzalida de unidad del peronismo. El chileciteño envió a un representante al encuentro con los hermanos Scioli.
De esa forma, el quintelismo hizo desembarcar a los armadores del proyecto más serio dentro del peronismo, también está Massa pero con otros referentes extrapartidarios y con escases de representatividad en el país, con el fin que el riojano –que es votante- escuche cerca de su casa cuales son los lineamientos del proyecto que puede suplantar a Cristina, a partir del 2015, en la provincia de la anemia política.
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