Aunque el kirchnerismo habilitó la reunión de la Comisión de Juicio Político para tratar el caso de Amado Boudou, la oposición no se ilusiona. El Frente para la Victoria rechazó la convocatoria del vicepresidente al Congreso.
«Si ellos creen en la inocencia de Boudou, que abran el proceso para demostrarlo», desafió el diputado nacional Julio Martínez, en diálogo con InfobaeTV.
El propio legislador radical reconoció la baja probabilidad de llevar al vicepresidente a juicio político: «Ellos quieren cerrar esto bruscamente rechazando in limine el juicio político. Si ellos tratan de rechazarlo in limine, sería una vergüenza. Sería un atentado a la moral».
Martínez aclaró que, en su opinión, Boudou no debe renunciar al cargo, pero sí pedir licencia para someterse al juicio del Congreso de la Nación. La licencia, además, permitiría «evitar que el país pase vergüenza y las instituciones sean agraviadas». «En Panamá pasamos vergüenza como país. Boudou a los actos que concurría tenía que entrar por la cochera o la ventana para no tomar contacto con la prensa», recordó.
Hay que apuntar que la reunión de la Comisión de Juicio Político donde se trata la situación del vicepresidente Amado Boudou comenzó con polémica porque se realizó en una de las salas más chicas de la Cámara de Diputados, razón por lo que periodistas y asesores se quedaron afuera.
Antes de comenzar el encuentro, los presentes ya habían advertido lo que sucedería por lo que algunos reclamaron cambiar el lugar de la reunión, pero el oficialismo no accedió al pedido.
Poco después de las 15 horas -cuando estaba previsto el comienzo- sólo una parte del periodismo había logrado hacerse un lugar en la Sala 5 del tercer piso del anexo de la Cámara de Diputados. Adentro, los periodistas que sí ingresaron contaban que estaban casi hacinados en un pequeño lugar.
Pero los periodistas no fueron los únicos en esas condiciones. Los 31 integrantes de la comisión tenían sus sillas, pero a las claras no había lugar para sus asesores y colaboradores. Muchos de ellos se hicieron un lugar buscando sillas en otras salas, pero la mayoría se quedó de pie junto a otros diputados que no integran la comisión. De hecho, los taquígrafos fueron ubicados en un lugar insólito en el medio de los diputados.
Esta situación derivó en un fuerte cruce antes del inicio del encuentro. El radical Julio Martínez reclamó un cambio de lugar y se trenzó a los gritos con Carlos Kunkel. Fiel a su estilo, el kirchnerista le gritó que si no le gustaba que se vaya.
Luego, una vez iniciada la reunión, la macrista Laura Alonso -vicepresidenta de la comisión- se quejó nuevamente y responsabilizó a la dirección de la comisión por el lugar elegido. “Así no se puede trabajar. No pueden trabajar los periodistas, ni los diputados ni asesores”, planteó, pero tampoco hubo reacción del oficialismo.
La Comisión de Juicio Político está a cargo de la kirchnerista Adela Segarra, quien habría sido la responsable de la elección del lugar. Lo llamativo es que hay varias salas mucho más amplias que podrían haberse elegido. Por ejemplo, en el subsuelo del anexo B o en el anexo C.
Otro de los datos que llamó la atención es que el oficialismo decidió que la reunión de la comisión sea trasmitida por la productora La Corte, la encargada de la trasmisión de todos los actos del Gobierno nacional y también con contratos en Fútbol para Todos.