Bajo desempeño en lectura en Mendoza, San Luis, San Juan y La Rioja

“No saben leer”. “No entienden lo que leen”. “No se acuerdan las tablas de multiplicar”. “No razonan”… Son algunas de las quejas que se escuchan en las salas de profesores. Así lo confirman los resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos, más conocido como PISA por sus siglas en inglés.

De acuerdo a los datos de la última prueba que se tomó en 2012 (la evaluación es cada tres años), los quinceañeros de Cuyo no tuvieron buen desempeño en lectura, matemática y ciencias, mientras que la región Noreste fue la única del país que mejoró en las tres materias.

Sin embargo, lo más llamativo, según el informe que elaboró la entidad argentina Proyecto Educar 2050 a partir de los datos de OCDE (Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo) es que el desempeño de los adolescentes de San Juan, San Luis, Mendoza y La Rioja “desmejoró” en lectura.

Además, el porcentaje de alumnos en los niveles más bajos de desempeño aumentó en matemática. Y aunque en ciencias no hubo cambios, está por debajo del promedio nacional.

Desde el ámbito oficial, el silencio es absoluto. Incluso hay funcionarios que manifiestan no estar de acuerdo con la participación en este relevamiento.

Desde el ámbito académico, advierten que La Rioja y San Juan “tiran abajo” el promedio que podría alcanzar Mendoza y San Luis. Se animan  a decir que nuestra provincia está por encima de la puntana y van más allá al considerar que Mendoza supera en educación a Chaco, Formosa, Corrientes y Misiones (nucleadas en la región Noreste).

No obstante, el especialista mendocino en Educación, José Luis Martiarena, admite que no sabemos dónde estamos parados. “Tenés datos estadísticos de matriculación, repitencia, deserción pero no tenés de calidad. Vos decís dónde está parada Mendoza hoy y la verdad, no lo sé”, sentencia y aclara que a pesar de la migración de la escuela pública a la privada “tampoco hay un dato que indique  cuánto mejor es esta escuela privada… equiparable a qué situación”.

Según Alejandro Ganimian (estudiante de doctorado, Análisis Cuantitativo de Política Educativa de la Facultad de Educación de Harvard y autor del informe “El aprendizaje desigual”), PISA es una herramienta para saber cómo estamos parados frente a otros países, y apunta que hay otras herramientas (evaluaciones nacionales, regionales, anuarios educativos, censos docentes, etc.) para darnos un panorama completo de la educación en nuestro país.

“PISA incomoda a los políticos porque mide algo que no se puede mejorar fácilmente, que es el aprendizaje de los alumnos”, dice  contundente desde Boston, Estados Unidos.

Vale aclarar que así como Argentina decidió participar en este programa puede dejar de hacerlo cuando quiera, y que desde 2009, la muestra de escuelas argentinas en PISA se elige para sea representativa a nivel regional.

“Se eligieron las mismas regiones que la Dirección Nacional de Información y Evaluación Educativa (Deniece) usa para reportar los resultados de los Operativos Nacionales de Educación (ONE). Si Mendoza quisiera podría -como lo hizo la Ciudad de Buenos Aires desde 2012- tener una muestra propia y separarse de Cuyo.

Más datos
Otros “hallazgos” del documento que salió a la luz el mes pasado dicen: En matemática, 7 de cada 10 estudiantes del Noroeste, Noreste y Cuyo se desempeñan en los niveles más bajos de la prueba. En lectura, son 6 de cada 10 y en ciencia, más de la mitad. Estos porcentajes superan al promedio nacional.

En matemática, el porcentaje de alumnos de los niveles más bajos subió casi 20 puntos porcentuales en Cuyo, desde 2009. Dicho de otro modo, podemos decir que en Cuyo, menos de 1 de cada 1.000 alumnos se desempeña en los niveles más altos de matemática; en la Ciudad de Buenos Aires, es 1 de cada 100.

Las brechas de género difieren por materia y región. Cuyo es la única región con brechas de género en las tres materias y la Patagonia es la única que no tiene brechas en ninguna de las materias. Esta brecha sólo se redujo en el Centro.

La brecha urbano-rural es más pronunciada en el Cuyo. Las brechas entre el desempeño de estudiantes de escuelas en zonas rurales y urbanas en Cuyo supera a las de todas las otras regiones argentinas y a las de la mayoría de los países en PISA.

La Patagonia sólo tiene una brecha urbano-rural en lectura y el Noreste en ciencia. Estas brechas sólo se redujeron en el Centro desde 2009.

En lectura, el desempeño de Cuyo empeoró un año y medio de aprendizaje, mientras que el del Noreste mejoró un año de aprendizaje desde 2009.

Esto significa que entre las provincias cuyanas mostraron un descenso de más de 58 puntos y en las norteñas un ascenso de 39 puntos, comparando el resultado 2012 con el de 2009. Cuyo pasó de ser el mejor posicionado, al peor posicionado.

El análisis
“Mendoza tiene un buen sistema educativo y una buena atención en general de la ruralidad”, asevera Martiarena a la vez que insiste en la necesidad de contar con información para la toma de decisión.

“Por ejemplo, cuando se dan a conocer los datos de PISA, a la semana los ministerios de Educación  publican un informe detallado. En Argentina, ni el Ministerio hace eso. Tenés que rastrear los datos por instituciones privadas o conseguir datos de los informes internacionales”, critica Martiarena.

Por su parte, Ganimian explica que lo que más le sorprendió al analizar estos datos fue el diferente desempeño de alumnos que estudian en un mismo país: “El alumno promedio de Ciudad de Buenos Aires se desempeña al nivel de su par chileno, mientras que el alumno promedio de Cuyo se desempeña al nivel de su par peruano. Es como si estos alumnos viviesen en dos países completamente diferentes”.

En segundo lugar, lo que más le llamó la atención fueron “las brechas por nivel socio-económico en todas las regiones del país (especialmente, en la Ciudad de Buenos Aires), que no sólo son las más amplias (comparadas con las de género, ruralidad o gestión escolar), sino que subyacen a todas las otras”. 

“Finalmente, lo que más me sorprendió es el estancamiento del bajo desempeño: el Noreste, la única región que mejoró en las tres materias desde 2009, era la que peor se desempeñaba en el país”, concluye el joven argentino en Harvard. 

Panorama de PISA

En 2012, 65 sistemas educativos participaron del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por siglas en inglés). La prueba es administrada por la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OCDE), un grupo de 34 economías avanzadas y emergentes.

Evalúa lo que los estudiantes de 15 años saben y pueden hacer en lectura, matemática y ciencia. En 2012, la prueba se enfocó en matemática, lo que significa que se recolectó información adicional sobre esta materia, aunque todas fueron evaluadas.

El puntaje promedio de la prueba es 500 y la desviación estándar es 100 puntos. 41 puntos en la prueba de matemática equivalen a un grado escolar. En lectura, esta cifra es 39 puntos y en ciencia es 38 puntos.

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