La crisis del sector vitivinícola volverá a reunir a los gobernadores de las provincias productoras con funcionarios nacionales. Será el segundo encuentro en menos de una semana y se espera poder avanzar en definiciones sobre temas ya planteados.
Pero un nuevo planteo se sumará a la mesa que hoy estará compuesta por el gobernador mendocino Francisco Pérez, Juan Manuel Urtubey (Salta), José Luis Gioja (San Juan), Jorge Sapag (Neuquén) y Luis Beder Herrera (La Rioja), junto al titular del Instituto Nacional de Vitivinicultural, Guillermo García; el ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada; el de Agricultura, Carlos Casamiquela, y el secretario de Comercio, Augusto Costa.
Es que en estas latitudes se evalúa la posibilidad de liberar al mercado los vinos que durante la última vendimia no alcanzaron el grado alcohólico fijado. Es decir, aquellos que no llegan al 12.30 establecido por el INV, producto de las lluvias que afectaron al sector y que obligaron a adelantar la cosecha ante el riesgo de plagas o podredumbre de las uvas.
Por eso, lo que se pretende es poder liberarlos y así disminuir el stock que existe en las bodegas que supera los 100 millones de litros.
“Lo que suele hacerse es corregir los vinos de grado bajo con uvas de grado alto o el corte de uvas blancas con tintas”, explicó García a SITIO ANDINO, pero en esta oportunidad “se analiza un mecanismo que permita la depuración”, sostuvo.
Además, el titular del INV explicó que está siendo analizada con el sector privado y que los avances “dependerán mucho de los acuerdos que se den a nivel nacional”.
Según explicó el funcionario nacional, “este ha sido un año de grados bajos”, lo que genera en los vinos “una dificultad para acceder al mercado”. Es que los años han impuesto nuevas pautas culturales en el consumo de vino que se traducen en dificultades para acceder a ese mercado.
En cuanto a la situación actual de la industria vitivinícola, García la resumió así con un incremento en los costos tanto de traslado, fraccionamiento y venta al público, que no son reflejados en lo que perciben los productores.
Mientras tanto, en la mesa que reunirá a los gobernadores con funcionarios nacionales, se esperan definiciones sobre temas que ya han sido planteados y que Pérez prometió avanzar en la provincia con la firma del decreto, prevista para estos días.
Se trata del fomento de la exportación de vinos blancos genéricos a granel, con compensación de impuestos indirectos, con destino principalmente a Rusia, Estados Unidos y Paraguay.
También la reactivación del fideicomiso de compra de vino para pequeños tenedores y productores, se impulsará un acuerdo de precios con los fraccionadores y supermercados con la intervención de la Secretaria de Comercio de la Nación, fijando un precio mínimo al productor y al fraccionador, y en caso de no encontrar los consensos necesarios o la voluntad de las partes de firmar el convenio, se solicitaría al Gobierno Nacional la aplicación de la Ley de Abastecimiento recientemente aprobada.
Una nueva línea de crédito en el Fondo de la Transformación y el Crecimiento para empresas que adelanten la compra de vino específicamente dirigida a la compra de blancos genéricos, siempre y cuando se abone el precio mínimo de referencia.
Además, se analiza la aplicación de la Ley de tasa cero al sector y que los vinos inhibidos por el INV por deudas corresponsabilidad gremial se liberen, que el Estado funcione de agente de retención y pague la deuda.
Se estudia también un proyecto de ley a nivel nacional para la limitación de implantación de viñedos de determinadas variedades en todo el territorio nacional. Este tema fue el que reunió ayer a Pérez con los legisladores nacionales del Frente para la Victoria.
Y como una medida estructural, se plantea la creación del Observatorio de Precios.
Mientras que se solicitarán fondos a la Nación para el combate de la “polilla de la vid”.





