El candidato presidencial del Pro proyecta cambios en la coparticipación. Sin nombrar a CFK, pidió por diario Río Negro «salir de la fantasía de que una sola persona puede resolver todo».
– En las próximas horas comenzará el debate del Presupuesto 2015 en el Congreso. ¿Qué opinión tiene del proyecto que presentó el gobierno?
– El presupuesto nacional es un gran dibujo. Una inflación que no refleja un tercio de lo que va a ser, un crecimiento que sabemos que no va a ser, a partir de ahí sabemos que es una mentira.
– Si se mantienen las proyecciones actuales sobre la distribución de votos y bancas, en el próximo período el Congreso tendrá un peso distinto al actual, donde se lo ubica como «escribanía» de la Casa Rosada. Se dice que será un gobierno parlamentarista de hecho. ¿Cuál es su mirada sobre ese futuro Poder Legislativo?
– Vamos a tener que aprender a llevar adelante el ejercicio del diálogo, que se ha perdido durante más de una década. Confío en que nos vamos a poder sentar en una mesa y acordar los temas centrales. Yo asumí un compromiso público, que es el de asumir y convocar a los representantes de los demás partidos para acordar cinco o seis temas centrales, transformándolos en políticas de Estado, cosa que nunca sucedió en Argentina y alguna vez tenemos que hacerlo. El combate contra el narcotráfico, la inseguridad, la educación pública, el plan de infraestructura, la estabilidad de la moneda…
– Mucho de lo que se ha lesionado, en materia monetaria…
– Hay que volver a empezar, generar la independencia del Banco Central. La previsibilidad, el respeto de la moneda.
– Esto de acordar políticas de Estado con otros partidos ¿tiene que ver con lo que dijo en los últimos días, de mantener ciertas medidas implementadas por el kirchnerismo? ¿O se mal interpretó ese mensaje?
– Ejemplifico con un tema: voté en contra de la confiscación de YPF, porque era una violación de la Constitución Nacional, porque si el gobierno decide estatizar este medio de comunicación, no puede mandar a la Gendarmería en una hora y echar a todos a las patadas y decir que es una prioridad nacional. No están estatizando. Uno prevé que vaya al Congreso, se vote la ley, se fije un precio, se pague y ahí se toma el bien. No violando la Constitución y desacreditando a la Argentina en todo el mundo. Ahora, una vez hecho el tema, habiéndole ya pagado a Repsol, la empresa mixta que tenemos hoy es un modelo posible. Ahora hay que hacerla funcionar. Así que no estuve en contra del modelo de empresa mixta. De lo que estoy en contra es de violar la Constitución y de utilizar la confiscación de YPF para tapar o intentar tapar el fracaso de la política energética de una década, diciendo que la culpa era de YPF, cuando ocupa el 25% de la realidad energética del país, amén de que ellos introdujeron el management argentino que tomó YPF.
– ¿Qué tan grave es el problema energético del país?
– Muy grave y confiscando YPF se agrava más, porque ahuyenta más inversiones en vez de traerlas. Entonces, el gobierno viendo que hay una decisión de cambio, apela al miedo. «Cuidado porque aquellos que vienen le van a hacer perder lo que tiene». Yo les digo, no nos podemos conformar con lo poco que tenemos, merecemos vivir mejor y vamos a vivir mejor. Entonces yo invito a los argentinos a que crezcamos, a que desarrollemos nuestro país de una vez por todas. Y aquél que tiene algo, no lo va a perder. Al contrario, va a tener más oportunidades.
– Otro programa que mantendría es la Asignación Universal por Hijo…
– Aquél que tiene un plan lo va a seguir teniendo. Pero también aquél que yo visito en todo el país y tiene planes me dice «gracias por el plan, pero ya no me alcanza, porque la inflación me come la mitad del plan. Y además, yo quiero ser parte, existir, despertarme a la mañana y que alguien me necesite, me haga sentir útil. Y algunas cosas sé hacer. Y si lo que sé hacer no sirve, enséñenme otra cosa». Yo le digo a esa gente, como vamos a desarrollar las economías regionales, que los vamos a necesitar a todos. Y les vamos a dar una oportunidad a todos de ser parte de algo que produce, que genera, que devuelve dignidad.
– ¿Impulsará cambios en la Ley de coparticipación?
– Es un gran desafío. Hay que ser muy agresivo en términos de medidas para lograr que los recursos pasen no a las provincias, sino a las ciudades. Tenemos que lograr empoderar mucho más a los intendentes. Son los que están más cerca de la gente, saben de sus necesidades y la gente los puede controlar. Por eso estamos contentos con que el éxito de la Metropolitana, que haya inspirado a la Policía Comunal. Lo mismo hay que hacer con las escuelas, con los hospitales. El intendente tiene que tener más recursos y más responsabilidades.
– ¿Qué aprendió como jefe de Gobierno para no repetir como presidente?
– Lo mejor en la vida es aprender. Siempre digo que el día que no aprenda es cuando estaré dentro de un cajón. Siempre me autodesafío. Y gobernando la ciudad aprendí la importancia del diálogo. Que gobernar es escuchar, no hablar uno. Y que por más que uno lo vea con claridad, hay que lograr que eso lo compartan los demás, así los demás ponen su energía a favor de eso. En mi primer gobierno de la Ciudad planteé un montón de reformas y por no haber sabido escuchar ni explicar, tuve un nivel de oposición enorme.
– La comunicación es clave…
– Pero no el marketing, sino abrir espacios de diálogo donde cada uno pueda hacer su aporte. Y en el segundo gobierno pudimos hacer el doble, con la mitad del esfuerzo del primero.
– Hablando de marketing, hay una contradicción entre la «usina de ideas» que es su Fundación Pensar, los proyectos, la planificación… y la tendencia que marcan las encuestas, que indican que la gente vota personas y no partidos. ¿Cómo se hace para compatibilizar eso y no sentirse tentado a ser un producto del marketing?
– En el mundo, y en la Argentina más, se ha personalizado mucho la política. Son nombres y no partidos. Va a llevar mucho tiempo, tal vez nunca más se recupere, el hecho de que un partido recupere semejante nivel de autoridad como para designar en lo interno a su candidato, la comunidad apruebe a votar porque es el candidato del partido. También tiene que ver con el fracaso en el funcionamiento de los partidos. Nosotros trabajamos mucho para que el partido se vaya fortaleciendo. Tenemos la mejor escuela de formación de dirigentes, hacemos un trabajo activo, nos reunimos todos los meses con las autoridades, lo que no hace el PJ y el radicalismo nosotros lo hacemos, porque creemos que tiene que ser parte de la dinámica del trabajo en equipo. Para mí el eje de lo que propongo es el trabajo en equipo. Tenemos que salir de la fantasía de que una persona sola puede resolver las cosas.
– De todas maneras ustedes desplegaron jugadas más audaces, con figuras conocidas pero sin trayectoria política. Miguel Del Sel es un ejemplo…
– Por supuesto, porque lo que buscamos es que los líderes nacionales de distintos campos -deporte, actuación, arte, universidades- hagan que otra gente se anime. La importancia de lo que hizo Del Sel, (Alfredo) De Angelis, la «Coneja» Baldassi, el «Colorado» Mc Allister, Ramón Díaz, es que le gente se entera. Ellos están asumiendo el desafío de salir de la comodidad, de ser ídolos reconocidos, a meterse en un campo que no conocen. Me pasó a mí, cuando era presidente de Boca todos los políticos venían al palco a sacarse una foto conmigo. Cuando entré a la política más de la mitad me empezó a insultar. Cuando un Ramón Díaz asume los riesgos que significa invitarme a La Rioja y caminar conmigo, hay un montón de riojanos que dicen «che, si Ramón se animó a meterse, yo me tengo que meter». Por eso hemos crecido lo que crecimos. Hay un montón de gente anónima que decidió meterse.
– ¿En el interior cómo definen candidaturas?
– Buscamos gente que tenga liderazgo. A Roberto Zgaib (candidato a intendente de Roca) la gente lo respeta, lo valora. Averiguamos, sabemos que no viene a la política a salvarse sino que viene a poner y que sabe gestionar. Entonces ahí uno dice que tiene las aptitudes para sumarse.
– ¿Y en Neuquén? ¿Tendrán candidato a gobernador?
– Estamos hablando con todos. Con el MPN, con el Pechi» Quiroga también. El jefe de Gabinete de él (Marcelo Bermúdez) es hombre del Pro. Estamos dialogando. Es una provincia particular, porque tiene un partido local que domina.
– ¿En Río Negro será Arriaga su candidato a gobernador?
– Con Julio nos sentiríamos muy cómodos. Lo conozco de una época en la que hicimos un congreso de intendentes. Fue una agradable sorpresa.





