El Gobierno volvió a denunciar por «ilegal» el impuesto a los combustibles conocido como «tasa vial» que cobran la provincia de Córdoba, la capital de La Rioja y 12 municipios bonaerenses administrados por el Frente Renovador para aumentar sus ingresos.
El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, reiteró que la administración kirchnerista considera «ilegal» la tasa vial, recordó que el tema fue judicializado y se esperanzó con que la Corte Suprema de Justicia lo revoque con un fallo que declare la doble imposición.
La doble imposición está dada porque es el Estado nacional el que tiene la potestad de cobrar impuestos sobre la comercialización de los combustibles líquidos.
La tasa vial encarece entre 10 y 40 centavos el litro de nafta y gasoil o metro cúbico de GNC y los estacioneros la rechazan porque les quita cualquier posibilidad de competir contra estaciones de servicio de municipios cercanos donde la medida no rige.
Por otra parte, el gobernador cordobés José Manuel de la Sota salió a defender la aplicación del gravamen a las naftas y afirmó que sus pares kirchneristas de otras provincias «no se animan» a tomar una medida similar por ser «demasiado obedientes».
«Estamos reasfaltando cientos de rutas provinciales y lo hacemos gracias a la tasa vial. Tiene un destino concreto que se ve, no va a Rentas Generales como los otros impuestos», justificó.
En Córdoba, el Gobierno anunció para 2015 un incremento de la tasa vial -con la que recauda fondos para obras viales- de entre el 50% y el 67%, llegando al 100% en los últimos tres ejercicios.





