La diputada provincial lamentó la falta de precisiones del gobernador, en la apertura del periodo de sesiones legislativas, “en lugar de informar sobre el gobierno, hizo un emocional descargo autoreferencial”. Aseguró “el bederismo no tendrá sucesión, porque nunca tuvo un proyecto político serio para los riojanos”.
Tras escuchar por más de una hora el discurso de primer mandatario, Inés Brizuela y Doria hizo un balance negativo del mensaje que dejó en su paso por la Cámara de Diputados, para dejar inaugurado el 130° periodo de sesiones ordinarias.
“Un año más nos vamos decepcionados por ver la decadencia institucional de un hombre que se cree dueño del Estado, y que gobernó durante ocho años como si entregara limosnas y concesiones al pueblo”, disparó la legisladora.
Hizo especial hincapié en lo “autoreferencial” del discurso de Luis Beder Herrera: habla y denota que se cree dueño del Estado, dice “yo les dejo, les voy a dar, a dejar”, como si él fuera todopoderoso y no viniera gobernando con un equipo de gente, y como si él fuera el gran sultán o rey, que por un acto de generosidad le “da” al pueblo”.
Falta de precisiones
Brizuela y Doria lamentó que el mandatario no brindara precisiones sobre políticas en materia salarial, de salud, educación y seguridad. “Beder habló sin proyección, ni numeros concretos, no dijo que hará con los 70 mil empleados públicos que cobran los sueldos más bajos del país, y con los profesionales de la salud que están de paro, o los sueldos docentes desactualizados”.
“Habló de mejoras salariales pero no dijo cuánto, cuándo, ni cómo, con lo cual evidencia lo mucho que le importa uno de los temas que más preocupa a los riojanos que hacen malabares para llegar a mitad de mes, y cobrar la quincenita”, ironizó.
Luego criticó la “falta de sensatez y sentido común” del gobernador “que habla del triple play, en una Provincia donde él mismo reconoce que hay un 80 por ciento de pobreza”. Además consideró “llamativo” que Herrera pida no avergonzarse de su gobierno.
La legisladora provincial también reparó en los dichos de Beder sobre las SAPEM: “ahora habla de sociedades anónimas, y da clases magistrales de pollo y cerdo, cuándo lo que importa es saber son las ganancias, inversiones, rentabilidad, de esa treintena de empresas que son agujeros de corrupción”.





