El improperio político de Javier Tineo hacia Teresita Quintela cristaliza los malos negocios que ha hecho en el último tiempo el sector del intendente capitalino.
El ex tesorero y co-fundador de la Fundación Ser, que presidió Cecilia Bolocco, ex esposa de Carlos Menem, desconoció los pergaminos políticos de la hermana de Ricardo Quintela, al considerar que su renuncia no se dio debido que él es más peronista que Teresita Quintela, tras que votó en contra de la Resolución 125, que fue un duro golpe para el kirchnerismo.
El ministro de Producción y diputado nacional en uso de licencia puso en el tapete que el “buen corazón” del líder quintelista le ha jugado en contra, especialmente en este último tiempo político.
En el 2011, Tineo llegó a esa banca no por mérito propio sino por la tracción de votos del quintelismo, ya que detrás de él estaba Teresita Quintela, una mujer que ha caminado todos los barrios de la ciudad.
Desconocer al quintelismo los antecedentes justicialistas es como decir que el actual funcionario de Luis Beder Herrera nació de una cuna peronista.
En su página web, Tineo se olvidó de escribir que lo posicionó en la política el haber sido la mano ejecutora de la fundación de Bolocco en La Rioja, ya que solo habla que “fue Director General de Sistemas del Ministerio de Educación y luego Secretario de Estado de Coordinación Educativa hasta el 2001”.
Y que “en el 2003 asumió como Presidente de la Administración Provincial de Vivienda y Urbanismo hasta el 2006, volviendo a la función en marzo del 2007 como Ministro de Hacienda y Obras Públicas del gobierno provincial. En Diciembre de ese año asumió con el nuevo gobierno como Ministro de Infraestructura de La Rioja, cargo que ocupó hasta el 10 de Diciembre del 2011 cuando asume como Diputado Nacional por La Rioja integrando la lista del Frente para la Victoria, luego de ganar la elección en el distrito”.
Mientras que “desde marzo de 2014 hasta la actualidad, es Ministro de Producción y Desarrollo Económico del Gobierno de La Rioja”.
Tineo en la última interna “inflada” del bederismo logró 3.586 votos cuando enfrentó a Sergio Casas y Néstor Bosetti.
La razón por qué no renunció: “No renuncié a la banca (de diputado nacional) por una decisión del bloque, del gobierno nacional y del Frente para la Victoria porque quién me tenía que reemplazar no daba las garantías de participar dentro de nuestro espacio”.
Lo dijo con tono soberbio, pese que el 25 de octubre el trabajo del menospreciado quintelismo será clave para que la ambientalista Marcela Crabbe no le gane al ministro en el estamento Parlasur. Más allá de un resultado no se puede desconocer una trayectoria política.




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