Ni el más acérrimo enemigo habrá pensado lo que sucedió en los últimos meses en la política riojana. El hombre más poderoso de La Rioja desde 1983 recibió tres duras derrotas en su salida del gobierno.
Luis Beder Herrera como jefe del peronismo fue derrotado en las PASO, legislativas y presidenciales, siendo ésto último que nunca había sucedido en la historia de la nueva democracia argentina, iniciada en 1983.
Como gobernador, el presidente del Consejo Provincial del Partido Justicialista no pudo revertir que haya caído como candidato a diputado nacional en las PASO y legislativas, y tampoco que Daniel Scioli haya sido respaldado el pueblo riojano.
Hay que tener presente en las elecciones presidenciales que ganaron los radicales Raúl Alfonsín y Fernando De la Rúa, el justicialismo riojano había vencido ampliamente, pese que los opositores fueron presidentes de la Nación. Pero ahora todo esto cambió.
El 10 de diciembre, Beder Herrera deja la Casa de Gobierno mientras la oposición festeja el contundente triunfo de Mauricio Macri sobre el candidato del Frente para la Victoria en la provincia de La Rioja. El electo presidente se impuso también en los departamentos General Belgrano, Capital, Chilecito, Famatina y Chamical.
El padre político del mandatario, el ex senador nacional Eduardo Menem pidió la renuncia del kirchnerismo del peronismo. Los Menem siempre salieron airosos de las urnas, como así también Ángel Maza en la plenitud del radical Fernando De la Rúa.
Sergio Casas y Néstor Bosetti cargan ahora con las urnas contrarias al peronismo. Casas es el vicegobernador y Bosetti es el ministro de Infraestructura del actual gobierno, como así también el intendente electo Alberto Paredes Urquiza, ex secretario de la Gobernación.





