¿Por qué se deterioró la relación de los Fernández con el Gobierno de La Rioja?
El gobierno nacional tiene la matriz de Cristina Fernández de Kirchner en base a los lineamientos que supo aplicar el desaparecido Néstor Kirchner.
Tanto Cristina como Néstor nunca aceptaron que les hablen por los medios de comunicación. Hasta Alberto Fernández lo entendió hoy como presidente de la Nación.
Desde hace unas semanas, el gobernador de La Rioja es el «conejito de India» de los principales medios porteños, que hasta al más distraído del mundo mediático le llama la atención. Primero fue el furcio por los cabarets, luego la opinión sobre los médicos y ahora la visión sobre los detenidos por violencia de género.
Las dos últimas declaraciones salieron desde Medios Provincia de La Rioja que pertenece al ministro de Turismo Gustavo Luna, y la primera en CNN radio, que Luna también tiene su señal en la capital riojana.
Este sábado en el programa de fin de semana de TN se dio énfasis a los últimos errores comunicaciones de Ricardo Quintela que han sido además reflejados por los diarios porteños Clarín, La Nación y Perfil, entre otros.
Todo tiene un explicación. Algo se rompió en Buenos Aires y no es solamente la falta de «cancha» del mandatario riojano para jugar en las grandes ligas mediáticas sino también el enojo kirchnerista con su forma de gestionar -especialmente- recursos.
Quintela cuando fue intendente tuvo una manera particular de pedir fondos a los gobiernos provinciales, como levantar una carpa de la dignidad frente a la Residencia o arrojar residuos. Si lo sabrán los ex gobernadores Ángel Maza y Luis Beder Herrera.
Con esos antecedentes, la Casa Rosada corta de raíz cualquier intentona y se lo hace saber cuándo puede a La Rioja.

Caminantes de los pasillos de Balcarce 50 cuentan que no cayó bien cuando se puso en duda el pago de la primera cuota de los intereses del Bono Verde para el Parque Eólico Arauco. Además ponía en riesgo las negociaciones nacionales con los bonistas.
En los despachos kirchneristas había una carpeta con los recibos de los 70 millones de dólares que habían quedado depositados en el Banco Rioja para que se cubriera esa erogación (dos cuotas) por disposición de Beder Herrera al dejar la Gobernación.
Es más hasta que estuvo Ricardo Guerra en el Ministerio de Hacienda de Sergio Casas estaban depositados.
Sin embargo, con esos millones se habrían comprado letras del Tesoro con la firma de la autoridades del Banco Rioja y luego por el debacle económico se pesificaron. Habría sido un mal negocio financiero para la provincia, que hoy lo sufre Quintela.

Lo que se cuenta en estas líneas lo saben los principales actores de la política riojana.
A la Residencia de Olivos tampoco le gusta enterarse por los medios que una provincia no tiene los fondos para pagar los sueldos cuando está el goteo diario de la coparticipación federal y los ATN, entre otros recursos extras.
Hasta Máximo Kirchner se quejó por la modalidad de los planteos de Quintela en los pasillos del Congreso de la Nación que retumbaron en el corazón político riojano. Recién el martes comenzará el pago de haberes a los empleados estatales, cuyos recursos en el banco generan intereses cuando pasan los días.
La Rioja no tiene peso político en la Nación, pero los Fernández (Cristina, Máximo y Alberto) con Wado de Pedro, Santiago Cafiero, y muchos más no quieren que se instalen conflictos sociales desde el interior hacia las grandes urbanas.
Por eso, desoyeron los consejos de los economistas y lo mismo prendieron la «maquinita» para fabricar pesos, con el fin que no haya problemas inmediatos. Casi 180 mil riojanos reciben una ayuda nacional por estos días.
En la última videoconferencia entre Fernández y los gobernadores hubo chistes en la Casa Rosada por los dichos riojanos que todas las semanas aparecen en los medios.
Casas sabe de lo que se habla, Beder Herrera también porque tiene una buena relación con Máximo y Cristina, como también los demás legisladores nacionales.
No es casual que la radical Inés Brizuela y Doria haya sido convidada a una videoconferencia con el presidente (fue la única riojana habiendo peronistas de fuste en los departamentos).
Cristina y Máximo tampoco se olvidan de la 125. Hasta en los libros está.
Mientras que los funcionarios provinciales son partícipes del mundo Twitter (hasta se creen de sus propias historietas), la Nación por estos días solo cumple con lo establecido por las vías institucionales con La Rioja, ya que se deterioró la relación porque «los trapitos se lavan adentro de casa».
Debe estar conectado para enviar un comentario.