Preocupa al PJ que Molina tenga más protagonismo que Quintela: ¿Quién gobierna la provincia? ¿Gobierno bicéfalo?
Armando Molina asfalta. Armando Molina, el armador. Armando Molina, el conciliador. Armando Molina, el dialogador. Armando Molina. Armando Molina. Armando Molina, el hace todo.
El nombre y apellido «Armando Molina» es solo lo que se escucha en la Casa de Gobierno, donde el secretario general de la Gobernación la tomó como suya y desplazó a la decena de funcionarios.
Al peronismo en todas sus aristas le preocupa ese protagonismo que pasa todos los límites y repercute en la gestión, que se ve en todos los sondeos de opinión, más allá de los enojos propios cuando trascienden los números.
Ricardo Quintela decidió «gobernar» desde la Residencia Oficial y su despacho en la Casa de Gobierno está vacío desde el 10 de diciembre de 2019, salvo cuando Molina debe contar un secreto a algún allegado quintelista.

El Justicialismo en todas sus vertientes recuerda el paso de otros secretarios de la Gobernación, que tenían más peso específico, pero nunca opacaron al gobernador de turno. Son los casos de Griselda Herrera, Gastón Mercado Luna, Roberto Catalán, Eduardo Menem (sobrino), entre otros.
Mercado Luna, actual juez del Tribunal Superior de Justicia, era un hombre de consulta permanente del ex gobernador Sergio Casas, pero jamás pasó los límites.
Catalán fue otro funcionario de confianza del ex gobernador Ángel Maza, pero nunca se sacó una fotografía de más.
Luis Brizuela también lo fue en la gestión bederista, como Juan Luna Corzo, el funcionario informante del ex gobernador Luis Beder Herrera.
Podría seguir la lista frente al estilo de gobernar del quintelismo, donde el mismísimo Quintela ha delegado una porción importante de poder y solo recibe los cachetazos de la gestión. Es decir, Armando Molina asfalta, pero Quintela es criticado porque no habilita más fondos para los municipios.
El secretario general de la Gobernación a solo seis meses de asumir el gobernador ya se lanzó como candidato a intendente de la Capital. Julio Martínez en el Senado a quién lo denunció: fue a Quintela por armar un municipio paralelo.
El peronismo -ese mismo que tendrá que salir a buscar los votos, como ya lo hizo para que el quintelismo cumpla su sueño de poder- se pregunta: ¿Quién gobierna la provincia? Y lo más preocupante es que tienen un interrogante: ¿Hay un gobierno bicéfalo?.







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