Un análisis de 21 ciudades de Argentina demostró el impacto de las altas temperaturas en la mortalidad. En La Rioja, el riesgo de fallecer por problemas respiratorios es el más alto del país en periodos de calor extremo.
Las olas de calor se han convertido en una amenaza para la salud pública en todo el país, y un nuevo estudio del CONICET reveló que su impacto en la provincia de La Rioja es particularmente severo en relación con las enfermedades respiratorias. El trabajo, publicado en la revista The Journal of Climate Change and Health, analizó datos de 21 ciudades principales entre 2005 y 2019, concluyendo que el riesgo de muerte por enfermedades pulmonares en La Rioja se dispara durante los períodos de altas temperaturas.
El estudio, realizado por Francisco Chesini y Matilde Rusticucci, encontró que en La Rioja las muertes por problemas pulmonares aumentaron hasta un 54% durante las olas de calor. Este valor es el más alto registrado en todas las ciudades analizadas en el país. En el caso de La Rioja, el riesgo relativo de mortalidad respiratoria alcanzó 1.54 durante los eventos de calor extremo.
Un fenómeno nacional con impacto local
El trabajo de los científicos abarcó a casi un tercio de la población urbana nacional y se centró en enfermedades cardiovasculares, respiratorias y renales, que ya son las principales causas de muerte en Argentina. Los resultados mostraron que en 15 de las 21 ciudades estudiadas se observó un aumento de la mortalidad por causas específicas durante las olas de calor y los días posteriores.
En general, las muertes por enfermedades del corazón subieron entre un 11% y 41% en varias ciudades. El riesgo de muerte por enfermedades cardiovasculares aumentó en 13 ciudades y el de mortalidad renal en un tercio de las ciudades analizadas. El estudio también destacó que en la Patagonia, donde antes se pensaba que el impacto era menor, se detectaron aumentos en la mortalidad cardiovascular y renal.
Los investigadores recomiendan reforzar los sistemas de prevención y fortalecer las estrategias de respuesta del sistema de salud local para hacer frente a los efectos del cambio climático, que está generando olas de calor más frecuentes e intensas.