La expresidenta Cristina Kirchner y el gobernador Ricardo Quintela formalizaron una alianza para centralizar la resistencia del peronismo contra el ajuste fiscal y la eliminación de la Obra Pública. El encuentro ratifica la estrategia del «Eje Federal» (Quintela-Kicillof) para llevar la discusión del desfinanciamiento provincial al Parlamento, en un momento en que La Rioja recurre a la emisión de una cuasimoneda por $190 mil millones para resistir la asfixia fiscal.
La reunión en San José 1111 entre Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, se convierte en el paso más explícito para construir un frente político opositor de los gobernadores peronistas contra el Gobierno Nacional. La propia expresidenta detalló los puntos centrales:
- Desfinanciamiento provincial: La caída de la recaudación nacional afecta gravemente los fondos de Coparticipación Federal y golpea a las economías de las provincias del interior.
- Ausencia de obra pública: Se constató el impacto negativo de la «ausencia total de obra pública» (tanto social como logística) en las provincias.
- Lucha por el presupuesto: Ambos coincidieron en la «necesidad de abordar la discusión en el parlamento del tratamiento del presupuesto nacional» para dar respuesta a la crisis.
El contexto riojano: un caso extremo
La Rioja es uno de los casos más críticos del país, lo que refuerza el rol de Quintela como portavoz de la crisis de desfinanciamiento:
- Alta dependencia fiscal: La provincia genera menos del 18% de sus ingresos, dependiendo en más del 82% de las transferencias del Tesoro Nacional.
- La cuasimoneda como escudo: Ante la asfixia fiscal, el gobierno provincial recurrió a la emisión de Letras del Tesoro (cuasimoneda) por $190.000 millones para sostener los salarios y el funcionamiento del Estado, un movimiento que subraya la gravedad de la caída de la Coparticipación.
- Obra pública congelada: La paralización de la obra pública es un golpe directo a la provincia, que ya arrastra una deuda flotante de $91.565 millones, donde $37.941 millones corresponden a sueldos y personal.
El encuentro con CFK no solo tiene un componente económico, sino que busca fortalecer políticamente a Quintela, uno de los gobernadores con peor imagen positiva del país (48,0% según el último sondeo de CB Consultora), en su estrategia de resistencia al Gobierno Nacional de cara a las elecciones de 2027.





