La confirmación de la pena la excluye del padrón y le impide legalmente presidir el partido. Mientras un grupo de afiliados exige su renuncia ante la Justicia para evitar una intervención, en La Rioja se reactiva el operativo para que el gobernador tome el control del peronismo.
Una bomba política se activó en la sede de la calle Matheu. La confirmación de la condena contra Cristina Fernández de Kirchner por parte de la Corte Suprema dejó al peronismo al borde del abismo institucional: al quedar excluida del padrón electoral, la exmandataria perdió su condición de afiliada y, por estatuto, ya no puede presidir el Partido Justicialista (PJ).
El escenario que el kirchnerismo intentó negar se hizo realidad este jueves con una presentación judicial explosiva. Tres afiliados —entre ellos el hijo del histórico Felipe Vallese— presentaron un amparo en el juzgado de María Romilda Servini exigiendo el desplazamiento inmediato de Cristina y una depuración de padrones. El fantasma de la intervención judicial, al estilo de lo que ocurrió con Luis Barrionuevo en la era Macri, vuelve a sobrevolar al PJ.
La Rioja, en alerta: ¿La hora de la revancha para Quintela?
Mientras en el Instituto Patria reina el hermetismo, en La Rioja los teléfonos no paran de sonar. La situación legal de Cristina le da la razón, un año después, a Ricardo Quintela.
El gobernador riojano, que en 2024 intentó disputarle la presidencia del partido y fue barrido por la maquinaria judicial del kirchnerismo, aparece ahora como la única figura de peso con legitimidad y legalidad para evitar la acefalía o la intervención del partido.
El impacto en la provincia es total. Si Cristina cae, la sucesión natural marca que asume el vicepresidente primero, José Mayans. Sin embargo, Mayans es visto como un hombre de transición y muy ligado a la propia Cristina. En este vacío de poder, el peronismo federal mira a La Rioja.
- El plan de contingencia: Los gobernadores del norte, incluso aquellos que coquetean con Milei, saben que necesitan un PJ ordenado para el 2027. Quintela, que recorrió el país con su prédica federal, se convierte en el «bombero» ideal para una emergencia institucional.
- La postura del «Gitano»: Cerca del gobernador aseguran que no buscarán «hacer leña del árbol caído», pero advierten que el partido no puede ser conducido por una persona inhabilitada por la Justicia, ya que eso regala el PJ «en bandeja» a una intervención del Gobierno nacional.
Marzo, el mes clave
La defensa de Cristina argumenta que fue elegida antes de la sentencia firme, pero los papeles queman. El 31 de marzo vence el plazo para presentar balances y la firma de la expresidenta podría no ser válida, lo que congelaría las cuentas del partido.
En La Rioja ya hacen cuentas. Si la Justicia avanza con el pedido de desplazamiento, se convocaría a un Congreso Partidario de urgencia. Allí, los congresales que responden a Quintela y que fueron marginados el año pasado, volverán a la carga con una tesis que ahora parece profética: el peronismo no puede ser dirigido desde un despacho en el AMBA y con una agenda judicializada.
La «verdad incómoda» ya está instalada. El peronismo busca un salvavidas y todas las miradas giran hacia el gobernador que, hace un año, avisó que esto podía pasar.





