El titular de la Cámara baja se mostró junto al Presidente y la Secretaria General en Córdoba, horas después de ser ratificado en el cargo. Una foto que busca blindar al riojano y reivindicar su muñeca política en el Congreso.
La imagen vale más que mil roscas políticas. Apenas horas después de haber sorteado una de las sesiones más tensas del año y lograr su reelección como presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem recibió el espaldarazo definitivo: subirse al avión presidencial junto a Javier Milei y su hermana, Karina Milei, rumbo a Córdoba.
El destino fue el Área Material Río Cuarto, en Las Higueras, para la presentación oficial de los aviones caza F-16. Sin embargo, la lectura política del viaje excedió lo militar. La presencia del riojano junto a la dupla que define los destinos del Gobierno fue interpretada como una reivindicación directa a su labor política durante el primer año de gestión legislativa.
Desde el entorno libertario no dudan en calificar el gesto como un mensaje hacia adentro y hacia afuera de La Libertad Avanza. «Javier y Karina reivindican la labor política de Martín», aseguran fuentes de Balcarce 50, destacando la lealtad y la capacidad de contener los frentes de tormenta en una Cámara donde el oficialismo sigue en minoría.
El premio a la resistencia
La reelección de Menem al frente de Diputados no fue un trámite administrativo; requirió de negociaciones cruzadas y de sofocar los «fuegos amigos» que surgieron desde el propio bloque libertario en las últimas semanas. Tras conseguir los votos y asegurar la gobernabilidad del recinto para el 2026, el Presidente decidió sumarlo a la comitiva principal.
En la base de Las Higueras, Menem se movió como parte del riñón más íntimo del poder. Se lo vio sonriente, flanqueando a «El Jefe» —como llaman a la Secretaria General de la Presidencia— y al propio Milei, mientras los aviones de combate realizaban los vuelos rasantes.
«Acompañó a los Milei a Las Higueras por los F-16», confirmaron desde la organización, ratificando que el riojano sigue siendo una pieza inamovible del esquema de poder, a pesar de los rumores y las operaciones de desgaste.
Con este gesto, los hermanos Milei buscan cerrar filas y empoderar a su alfil en el Congreso de cara a un año electoral que promete ser feroz. La foto en la pista de aterrizaje, con el ruido de los motores de fondo, dejó en claro que para la Casa Rosada, Menem sigue siendo el piloto de tormentas elegido.





