Carlos Castagnani, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), celebró la decisión del Gobierno de reducir los derechos de exportación. Aunque admitió que el impacto económico inmediato es leve, destacó el cambio de rumbo y alertó sobre el estado «deplorable» de la infraestructura vial.
El anuncio del Gobierno sobre una nueva baja en las retenciones tomó por sorpresa a la Mesa de Enlace. La medida, comunicada durante la mañana, no estaba en los cálculos inmediatos de los dirigentes rurales, pero fue recibida como una señal política clave en la relación entre la Casa Rosada y el campo.
«Realmente no lo teníamos en el radar, fue una sorpresa», reconoció Carlos Castagnani, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), en diálogo con Fénix Multiplataforma. Para el dirigente, más allá de los números finos, la decisión «marca un camino que nosotros como entidad venimos reclamando hace mucho tiempo: comenzar la eliminación total de las retenciones».
El titular de CRA analizó la letra chica del anuncio y, si bien valoró el gesto, puso paños fríos sobre un posible aluvión de liquidación de divisas a corto plazo. «La rebaja promedio es de entre un punto y medio o dos; no creo que busque eso (forzar ventas) porque es un porcentaje que no cambia alguna definición que ya tienen los productores», explicó.
Un cambio de mentalidad y el espejo de los vecinos
Durante la entrevista, Castagnani profundizó sobre la necesidad de un «cambio cultural» en la política impositiva argentina. El dirigente comparó la situación local con la de los países limítrofes, advirtiendo el estancamiento productivo nacional.
«Hoy tenemos países vecinos que han duplicado la producción sin retenciones y nosotros lamentablemente estamos estancados», señaló, y agregó: «Somos uno de los pocos países en el mundo que tiene este impuesto tan nocivo».
Según su visión, la presión fiscal impide la reinversión tecnológica necesaria para ganar eficiencia. «Al productor se le extrae el 25% promedio de cada cosecha, al margen de los impuestos que debemos afrontar como cualquier ciudadano», detalló.
La deuda de la infraestructura
Otro de los ejes centrales de la charla fue el déficit logístico que atraviesa el interior productivo. Castagnani fue contundente al describir el estado de las rutas como «deplorable» y pidió repensar la matriz de transporte.
«No tenemos que olvidar que el sistema ferroviario no es el pasado, sino que tiene que ser el futuro», afirmó. Actualmente, el 95% de la producción se mueve en camiones, una ecuación que desde CRA consideran ineficiente. «Por ferrocarril podría ir un porcentaje mucho mayor», sostuvo, sumando también a la Hidrovía como una arteria clave a potenciar.
La mirada federal y el vínculo con La Rioja
El diálogo con el medio riojano cerró con un guiño a la representación federal de la entidad. Ante el agradecimiento de los conductores por la predisposición constante para atender las problemáticas de la provincia, se destacó el vínculo fluido con el interior.
«Como siempre están atentos con la provincia de La Rioja», le remarcaron desde el piso, subrayando la importancia de que la agenda agropecuaria nacional contemple también las realidades de las economías regionales del oeste del país. Castagnani devolvió la gentileza, ratificando el compromiso de la entidad con todas las zonas productivas, a la espera de que el próximo llamado sea para anunciar la «retención cero».





