Matías Caimi, director de La Riojana, advirtió que el mercado local está «retraído», lo que libera stock para la venta al exterior. El éxito de los productos innovadores y la competencia «desleal» de Chile.
La vitivinicultura riojana cierra el año con un escenario de contrastes marcados. Mientras el mercado interno sufre una fuerte retracción que impacta en las ventas locales, el sector exportador encuentra un respiro gracias a un tipo de cambio más favorable y a la demanda sostenida desde Europa y los países limítrofes.
Matías Caimi, uno de los directores de la emblemática cooperativa La Riojana, analizó la situación actual de la industria y reconoció que el aumento en los envíos al exterior tiene una contracara preocupante en la economía doméstica. «Las perspectivas para poder exportar son buenas por dos razones: una es por una mala noticia, que es que el mercado interno está totalmente retraído y eso nos libera un volumen mayor», explicó el directivo.
En diálogo con Fénix Multiplataforma, Caemi fue contundente sobre el desempeño de las ventas en el país durante el 2025: «En el mercado interno, durante todo el año, han sido de regulares a malas». Sin embargo, destacó que el contexto cambiario actual juega a favor de la salida de productos: «Acompañó el cambio de dólar… pasamos a tener un dólar un poco más competitivo, con lo cual, a precio estable en pesos, es mejor negocio hoy las exportaciones».
La competencia con Chile y los mercados internacionales
Consultado sobre la relación comercial con Estados Unidos tras los cambios arancelarios, Caimi trajo tranquilidad al sector. Recordó que, si bien en una primera etapa hubo aranceles, «hoy con el nuevo tratado incluso estos aranceles están suspendidos», lo que posiciona a Argentina en un lugar de ventaja frente a los vinos europeos en ese mercado.
No obstante, la competencia regional sigue siendo un desafío, especialmente con Chile. El empresario reconoció la fortaleza del país trasandino, que «tiene ganado mucho más mercados que Argentina» gracias a sus tratados de libre comercio. Aunque advirtió que nuestros vecinos no son ajenos a la crisis global del sector: «Chile está saliendo al mercado con unos precios muy bajos… lo que le asegura venta en el exterior pero está trayendo mucho problema interno, misma situación que se vive en Argentina».
Innovación: vinos sin alcohol y «playeros»
En medio de la crisis de consumo tradicional, La Riojana apuesta fuerte a la innovación para captar nuevos públicos. Caimi destacó el éxito del vino sin alcohol, un producto que ha despertado interés no solo a nivel local sino también en países vecinos como Brasil y Paraguay.
«Desearíamos poder tener más fondos para poder volcarlos más a publicidad», admitió, aunque celebró la «buena demanda local y a nivel nacional». Según el directivo, este tipo de productos ayuda a los consumidores a «no caer en multas o contravenciones» por los controles de alcoholemia.
Otro de los «caballitos de batalla» de la temporada es el vino dulce de bajo grado alcohólico, pensado para el consumo veraniego y comercializado como «Club de Playa». «Es un producto que viene listo para consumir… con que le agregues hielo y un poquito de limón ya la gente lo toma como un trago», detalló.
Caimi reveló que este producto está teniendo «muy buen resultado desde Mar del Plata hasta La Rioja», y subrayó el rol de las mujeres como impulsoras de estas nuevas tendencias: «La mujer está dispuesta con mucha más facilidad a probarlos… los hombres estamos más estereotipados».
Finalmente, confirmó que tanto el clásico Tilimuqui como las nuevas líneas tienen «distribución total en todas las cadenas de supermercados locales y regionales» de la provincia.