El cardiólogo Jorge Tartaglione destacó el trabajo que se realiza en la provincia para identificar tumores malignos mediante algoritmos aplicados a radiografías. Cuáles son los requisitos para acceder al estudio clave que «puede salvar la vida» de los fumadores.
En un contexto sanitario donde la detección temprana marca la diferencia entre la vida y la muerte, La Rioja se posicionó como una de las pocas jurisdicciones del país a la vanguardia en la lucha contra el cáncer de pulmón. Así lo reveló el prestigioso cardiólogo Jorge Tartaglione, quien destacó a la provincia por implementar tecnología de punta que permite identificar la enfermedad mucho antes de que aparezcan los síntomas clínicos.
Durante su análisis en LN+, el especialista subrayó que en la Argentina se diagnostican 13.000 casos por año, pero con un dato alarmante: «El 75% llega tarde». Frente a este escenario, valoró las iniciativas que buscan revertir la estadística mediante el uso de nuevas herramientas tecnológicas en el interior del país.
Innovación federal: La Rioja como modelo
Tartaglione hizo hincapié en una tendencia que crece lejos de la Capital Federal y que tiene a la provincia cuyana como protagonista. «Hay compañías en la República Argentina que están haciendo algo fantástico: te hacen una radiografía y mediante inteligencia artificial te determinan si ese pequeño tumorcito que tenés es maligno, ayudándote a prevenir el cáncer de pulmón», explicó el médico.
Según detalló, este «concepto social» y tecnológico no está masificado, sino que se concentra en puntos estratégicos: «Lo están haciendo en cuatro provincias: en Salta, Mendoza, Córdoba y La Rioja». Esta herramienta permite un primer tamizaje fundamental para derivar luego al paciente a estudios de mayor complejidad si es necesario.
El estudio que «salva vidas»
Más allá de la innovación con IA, el cardiólogo enfatizó la importancia de la tomografía de baja dosis (o baja densidad) como el estándar de oro para la detección precoz. «Es un estudio que te permite detectar un cáncer de pulmón con mucha anticipación», aseguró.
El mensaje del experto fue directo para la población de riesgo: «Con solo acercarte y preguntarle a tu médico por una tomografía de baja densidad, podés salvar tu vida». Insistió en que la ausencia de dolor o tos no es garantía de salud: «Aunque no tengas síntomas, la enfermedad puede estar».
Quiénes deben chequearse
El especialista definió con precisión el perfil de los pacientes que deben acudir a estos controles, ya sea en el sistema público o privado de La Rioja:
- Edad: Personas entre 55 y 74 años.
- Historial: Todos los que fuman actualmente o fumaron en el pasado.
- Carga: Aquellos que consumieron más de 30 paquetes anuales (o 600 cigarrillos).
- Exfumadores: Quienes dejaron el hábito en los últimos 20 años también deben testearse. «Si dejaste de fumar en los últimos 20 años, también hacételo», recomendó.
La trampa automática del cigarrillo
Tartaglione también abordó la complejidad de dejar el tabaco, describiéndolo como una adicción que combina factores psicológicos con automatismos físicos. «Si fumás 20 cigarrillos, ya tenés 12 miligramos de nicotina en tu sangre. Es paulatino», graficó.
Para ilustrar la dificultad conductual, propuso un ejercicio: «Si estás en tu casa, hacé la mímica de cómo prendés un cigarrillo. Vas a hacer 400 veces lo mismo. Si fumás 20 cigarrillos, multiplicalo y te da un número tremendo, que hacés en automático».
De cara al cierre del año, el médico dejó una tarea para los riojanos y argentinos en general: «Preparate para que el 31 de diciembre sea tu último cigarrillo. Y el segundo regalo, hacete un chequeo. Es importantísimo».





