El ministro del área de Turismo y Culturas defendió la inversión pública como motor de desarrollo y confirmó la realización de La Chaya con fondos del CFI, pese a reconocer un escenario económico crítico que golpea al sector privado y a los bolsillos de los trabajadores.
En el cierre de un año marcado por la austeridad nacional, el gobierno de La Rioja eligió diferenciarse y reivindicar la intervención estatal en la economía. Gustavo Luna, responsable de la cartera de Turismo y Culturas, encabezó la reapertura del Parque Acuático Los Sauces y trazó un balance de gestión que osciló entre la defensa del modelo provincial y la admisión de una realidad comercial asfixiante. Durante una entrevista en Medios Provincia, el funcionario no esquivó el diagnóstico sobre la recesión, aunque lo utilizó para justificar la necesidad de sostener la obra pública y los eventos culturales.
«No hubo nunca un desequilibrio tan grande en la balanza comercial… hay una falta de dinero en el bolsillo de los trabajadores y una caída brutal del consumo», reconoció el funcionario al describir el panorama que enfrentan los comerciantes y hoteleros locales. Sin embargo, lejos de plantear un repliegue, la administración de Ricardo Quintela apuesta a profundizar la oferta turística subsidiada como respuesta a la crisis.
La defensa del «Estado presente»
El eje del discurso oficial giró en torno a la reinauguración del parque acuático, presentado como un símbolo de la gestión. Luna utilizó la obra para confrontar con las tesis libertarias sobre el rol del sector público. «Esto nos permite reflejar la importancia de las políticas públicas con el famoso cuestionamiento del Estado presente o no. Esto es producto de una oportunidad que se generó en Nación», afirmó, destacando la recuperación de un espacio que definió como «modelo» y accesible, con entradas diferenciadas de 5.000 pesos para residentes y 10.000 para turistas.
El ministro proyectó esta infraestructura como una «hoja de ruta» para futuras administraciones, sugiriendo incluso la réplica del modelo en otras cabeceras departamentales. «Es la prueba clara de que en el futuro los gobernantes pueden tener en su planificación que cada cabecera tenga un parque similar», aventuró.
La Chaya y los fondos del CFI
En medio de las dudas sobre la viabilidad de los grandes festivales, la provincia confirmó la realización de la Fiesta Nacional de la Chaya para febrero. La estrategia financiera, según detalló el funcionario, se apoya en un esquema mixto que evita comprometer recursos del tesoro corriente actual, utilizando remanentes y aportes federales.
«Con la recaudación del año anterior logramos contratar la totalidad de los artistas nacionales y el resto es fondo del Consejo Federal de Inversiones (CFI)», explicó Luna. El objetivo declarado es lograr la autosustentabilidad del evento para el próximo ciclo: «La idea es que por primera vez en la historia, los que tengan que organizar la Chaya el próximo año, con la recaudación de este año tengan asegurado el festival».
Dinosaurios y «buena onda» contra la crisis
El plan de desarrollo turístico también abarca el paleoturismo, con la inauguración de nuevas estaciones en la «Ruta de los Dinosaurios», como la obra de Santo Domingo en la cordillera. El funcionario destacó la investigación científica detrás de estos atractivos: «No es que se nos ocurrió poner los muñequitos ahí; hay 14 años de investigación científica».
Hacia el final, el discurso adquirió un tono político más confrontativo contra el clima de época y la crítica opositora. El ministro llamó a «militar el periodismo» y a combatir el desánimo. «Hoy es más fácil odiar e insultar que poner una buena idea en la mesa. No hicimos un medio para estar odiando. Hay que ponerle buena onda a la provincia porque necesita eso», concluyó, en un mensaje que buscó cerrar filas ante un 2026 que se anticipa complejo.