El exsenador radical Julio Martínez cruzó con dureza al gobernador tras la viralización de la propaganda aérea en la Costa Atlántica. Advirtió sobre la falta de agua, el deterioro de la obra social APOS y la negativa a otorgar aumentos salariales, contrastando la crisis local con el «despilfarro» proselitista.
La aparición de una avioneta surcando los cielos de la Costa Atlántica con la leyenda «La Rioja: El camino correcto» no solo generó ironías entre los turistas, sino que detonó una furiosa reacción en el arco opositor riojano. El exsenador nacional de la UCR, Julio Martínez, salió al cruce del gobernador Ricardo Quintela, acusándolo de financiar un proyecto de poder personal con recursos públicos mientras la provincia atraviesa una severa crisis de infraestructura y servicios.
El referente radical utilizó sus redes sociales para exponer lo que considera una contradicción moral de la gestión peronista: la convivencia del gasto en marketing político nacional con el colapso de las prestaciones básicas en La Rioja. Martínez no dudó en calificar la situación con términos lapidarios: «Crotolandia – Quintelandia».
«No hay plata», pero sí para la campaña
Martínez enumeró las deficiencias que hoy golpean el día a día de los riojanos para contrastarlas con la inversión publicitaria en las playas bonaerenses. «No hay plata para aumento, ni para APOS, ni para tapar los baches, ni para normalizar el suministro de agua», disparó el exlegislador, haciendo referencia directa a los conflictos que mantiene la administración provincial con los gremios estatales y la crítica situación de la obra social provincial, que acumula deudas y cortes de servicio.
La indignación opositora radica en la asignación de prioridades. Según Martínez, el gobierno provincial alega asfixia financiera cuando se trata de recomponer salarios o reparar calles, «pero miren en qué gasta la plata de los riojanos Quintela: en su campaña política nacional».
Desmintiendo la promoción turística
Uno de los puntos centrales de la crítica fue desmontar el argumento oficial de que se trata de una campaña para atraer visitantes. Para el radicalismo, el mensaje que sobrevoló el mar no tiene fin comercial ni turístico, sino puramente electoralista, en un intento de Quintela de proyectarse como figura de peso en la reconstrucción del peronismo nacional.
«No se confundan, no es propaganda turística de La Rioja, en ningún lugar dice ‘visiten La Rioja'», sentenció Martínez, analizando la semántica del cartel. Y remató con contundencia: «Por el contrario, es propaganda política de él».

Crisis hídrica y cuestionamientos
El reclamo por el «suministro de agua» mencionado por Martínez toca una fibra sensible en pleno verano riojano, donde los cortes son moneda corriente. La utilización de recursos para visibilidad externa en este contexto caldeó los ánimos. El exsenador cerró su descargo cuestionando al entorno y a los asesores del mandatario provincial con una pregunta retórica cargada de desprecio político: «¿Quién le da manija a semejante impresentable?».
Con esta intervención, la oposición busca instalar que el «modelo riojano» que Quintela intenta exportar como «el camino correcto» es, puertas adentro, una administración deficitaria que prioriza el relato sobre la gestión.






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