Un informe de la UBA y el Conicet reveló la profunda brecha de precios de los combustibles en el inicio de 2026. Mientras la Patagonia goza de beneficios impositivos, los surtidores riojanos registran valores de punta en nafta Súper y Premium, superando el promedio nacional. Los motivos de las asimetrías.
La dispersión de precios en la Argentina volvió a quedar expuesta en los surtidores. Un nuevo relevamiento confirmó que cargar combustible en La Rioja es significativamente más costoso que en otras regiones del país, con una brecha que supera los $300 por litro respecto a las provincias más baratas.
Según un estudio del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA y el Conicet, basado en datos de la Secretaría de Energía y CECHA de los primeros días de enero, el mapa de los combustibles muestra una clara desventaja para el Norte y el Noreste argentino.
Mientras que el promedio nacional de la nafta súper se ubica en $1.577, los usuarios riojanos deben afrontar valores superiores, ubicando a la provincia en el lote de las más costosas junto a Corrientes, Salta, Misiones y Santiago del Estero.
El ranking de la disparidad
La diferencia es notable cuando se mira hacia el sur. En Santa Cruz, gracias a la desgravación de impuestos internos, el litro de nafta súper promedia los $1.350. En el otro extremo, Corrientes lidera los precios altos con $1.682. Inmediatamente después, con valores muy similares, se ubica La Rioja.
Esta lógica se repite y se agudiza en el segmento de mayor calidad. Para la nafta Premium, las provincias patagónicas como Río Negro ofrecen el litro a $1.637. Sin embargo, en el norte el escenario es otro: Formosa tiene el precio más alto ($1.955), seguida de cerca por La Rioja, Corrientes, Misiones y Córdoba.
En el caso del gasoil, la dispersión también golpea a la logística y el transporte local. El promedio país es de $1.695, pero en el norte los valores trepan hasta los $1.773 (como en Salta), mientras que en Tierra del Fuego se consigue a $1.525.
¿Por qué es más caro en La Rioja?
Existen dos factores fundamentales que explican por qué los riojanos pagan más por el mismo producto que un habitante del sur o de la Capital Federal:
* Impuestos: La región patagónica cuenta con un beneficio histórico: está exenta de los impuestos al dióxido de carbono y a los combustibles líquidos (ICL). Estos tributos suman aproximadamente $330 en la nafta y $376 en el gasoil, una carga fiscal que en La Rioja se paga completa.
* Logística: El traslado del combustible desde las refinerías —concentradas mayoritariamente en Buenos Aires, Bahía Blanca y Mendoza— encarece el precio final en el surtidor. A mayor distancia y menor competencia de oferta en la localidad, el precio tiende a subir.
A esto se suma un factor mediático y político: históricamente, las petroleras han moderado los aumentos en la Ciudad de Buenos Aires (donde el promedio ronda los $1.577) debido a la mayor repercusión pública, trasladando mayores costos al interior.
El balance del 2025
El escenario actual es la consecuencia de un 2025 donde los precios se movieron al ritmo de la macroeconomía. Según el ex secretario de Energía, Daniel Montamat, a fines de diciembre los valores en surtidor quedaron alineados con la paridad de importación, permitiendo a petroleras como YPF, Shell (Raízen) y Axion recomponer sus márgenes.
Durante el año pasado, en la referencia de Buenos Aires, las naftas y el gasoil súper subieron entre un 40% y 42%, mientras que los productos premium ajustaron un 30%, moviéndose en línea con la inflación y el dólar oficial.





