Turismo aventura, vinos y el rugir de la Chaya: La Rioja despliega su agenda para un febrero a puro ritmo

Con el Parque Nacional Talampaya como estandarte y la Ruta del Vino en plena actividad, la provincia se prepara para su mes más intenso. El calendario incluye desde festivales populares como el del Peón Viñador hasta la histórica Fiesta Nacional de la Chaya, con opciones que combinan gastronomía regional y travesías 4×4 en la Cordillera.


La Rioja transita una temporada de verano marcada por una afluencia constante de turistas que buscan combinar el relax de los paisajes naturales con la adrenalina de los festivales populares. Según Emmanuel Ordieres, director de Promoción Turística de la provincia, la segunda quincena de enero y el inicio de febrero se presentan con una agenda cargada de actividades que abarcan desde la Puna hasta los valles productivos.

Talampaya y la Cordillera: aventura sin límites

El Parque Nacional Talampaya, una de las siete maravillas naturales de Argentina, sigue siendo el principal imán para los visitantes. «El parque está abierto todos los días del año y los cañones brindan una protección natural con su sombra, permitiendo recorridos en buses, bicicletas o caminatas incluso con el calor del verano», explicó Ordieres en diálogo con Radio Nacional. Actualmente, el acceso para residentes argentinos tiene un valor de $7.000, mientras que la excursión tradicional por el cañón se sitúa en los $65.000.

Además, el verano es la época ideal para los amantes del off-road. La Laguna Brava y los circuitos de la Cordillera de los Andes están plenamente habilitados para travesías 4×4, una experiencia que en invierno suele verse limitada por la nieve. Otros destinos de aventura destacados son el Cañón del Ocre en Famatina y la mítica Mina La Mexicana.

Ruta del Vino y sabores con identidad

La industria vitivinícola riojana ofrece dos circuitos consolidados: la Costa Riojana (que recorre Sanagasta, Aminga, Anillaco y termina en la finca Condorcuna con la tradicional piza de uva) y el corredor Chilecito-Famatina. El Torrontés Riojano sigue siendo la sepa emblema, acompañada por tintos de alta calidad que se maridan con la gastronomía local.

«No pueden faltar las empanadas riojanas, el locro, la humita y el cabrito. En zonas de cordillera como Vinchina, el cordero es un plato autóctono imperdible», destacó el funcionario.

El calendario de febrero: Chaya y Carnavales

Febrero es, por definición, el mes de la fiesta en La Rioja. El calendario de festivales populares incluye:

  • 7 de febrero: Festival del Peón Viñador en Villa Unión y el Carnaval de la Plaza en Los Molinos.
  • 13, 14 y 15 de febrero: Fiesta Nacional de la Chaya.

Ordieres hizo especial hincapié en la experiencia de las Chayas Barriales: «Invitamos al turista a que no solo vaya al festival por la noche, sino que durante el día viva la experiencia en los barrios, donde la gente abre las puertas de su casa para compartir la tradición del harina y la albahaca».

Artesanías y patrimonio teleras

Para quienes buscan llevarse un recuerdo auténtico, la zona de Guandacol ofrece la «Ruta de las Teleras», donde se pueden adquirir los tradicionales ponchos riojanos realizados en telares antiguos que se arman en los patios de las casas, manteniendo viva una técnica ancestral.

La provincia centraliza toda su oferta, opciones de alojamiento y agenda actualizada en el sitio oficial turismo.larioja.gob.ar, facilitando la planificación para quienes decidan sumarse a la «experiencia riojana» en lo que resta de la temporada.