En la Casa Rosada celebran que la Vicepresidenta haya «blanqueado» su perfil opositor tras sus críticas a la apertura de importaciones. Su acercamiento al gobernador riojano encendió las alarmas en el oficialismo, que ya baraja a Patricia Bullrich y Manuel Adorni como posibles sucesores.
La interna en la cúpula del poder nacional alcanzó un punto de no retorno. Mientras Javier Milei profundiza su modelo de apertura comercial, la vicepresidenta Victoria Villarruel consolidó su propia agenda con un marcado tinte nacionalista, lo que en los pasillos de Balcarce 50 definen como un «blanqueo» definitivo de su salida del oficialismo. En este ajedrez político, La Rioja se convirtió en un escenario clave tras los recientes gestos de sintonía entre la titular del Senado y el gobernador Ricardo Quintela.
El posteo que detonó la tregua: «Nacionalismo o Globalismo»
La polémica se reavivó tras un contundente mensaje de Villarruel en sus redes sociales. Al comentar un fallo de la Corte Suprema de EE.UU. que anuló aranceles impuestos por Donald Trump, la Vicepresidenta advirtió que la apertura total de importaciones genera una dependencia peligrosa de China y destruye la producción nacional.
«Sin empleo ni producción nacional no hay políticas reales de gobierno. Para Trump, primero está Estados Unidos; para mí, primero está la Argentina», disparó la funcionaria. Para el entorno presidencial, estas palabras no son solo una opinión académica, sino un desafío directo al corazón del programa económico libertario.
El «Efecto La Rioja»: el acercamiento a Ricardo Quintela
En el Gobierno nacional no pasó desapercibido el reciente acercamiento de Villarruel a sectores del peronismo federal, destacándose sus contactos con el mandatario riojano, Ricardo Quintela. Para los armadores de La Libertad Avanza (LLA), esta foto confirma que la Vicepresidenta busca construir una alternativa política propia, alejada de las fuerzas del cielo.
«Buenísimo, blanquea lo que siempre pensó», ironizó un integrante de la mesa chica libertaria. En la Casa Rosada ya consideran que Villarruel «está muerta políticamente» dentro del espacio y que su estrategia de seducir a sectores religiosos y nacionalistas no le restará votos al Presidente.
La fórmula 2027: Bullrich y Adorni en el horizonte
Ante la acefalía política en la relación con la Vice, el oficialismo ya empezó a medir posibles reemplazantes para acompañar a Milei en su búsqueda de la reelección:
- Patricia Bullrich: La senadora y ex ministra de Seguridad se perfila como la favorita. Su rol actual en la Cámara Alta fue diseñado específicamente para ser el contrapeso de Villarruel. «Estaré donde sea más útil», repite la referente del PRO.
- Manuel Adorni: El jefe de Gabinete es el otro nombre que suena con fuerza. Aunque desde su entorno aseguran que no busca candidaturas, su lealtad absoluta al «Jefe» lo posiciona como el sucesor natural para blindar la línea de sucesión.
El mapa electoral y el rumor sobre Daniel Scioli
Mientras el Gabinete se alinea bajo la conducción de Adorni —a quien definen como un gestor mucho más «encima de los temas» que su antecesor, Guillermo Francos—, otros nombres aparecen en el radar bonaerense.
Uno de ellos es el de Daniel Scioli. Aunque circularon versiones sobre una posible candidatura a la intendencia de Mar del Plata para 2027, cerca del secretario de Turismo desmienten el rumor. «Él bromea con que fue todo menos intendente, pero no tiene residencia en General Pueyrredón ni planes de mudarse», explicaron a este medio. En ese distrito, LLA ya tiene sus propios alfiles: los diputados Juliana Santillán y Alejandro Carrancio.
Un Gobierno que apuesta a la cohesión
A diferencia de los meses de incertidumbre legislativa, hoy en la Casa Rosada respiran un aire de mayor fortaleza. Con el bloque de LLA más consolidado en el Congreso y un gabinete que responde verticalmente al Presidente, la estrategia es clara: gestionar y dejar que Villarruel agote su capital político en una agenda solitaria.





